El cuarzo ha sido uno de los minerales básicos para el trabajo del chamán por diversos motivos, algunos de los cuales os vamos a explicar aquí para que podáis utilizar este precioso mineral en vuestro día a día.

Mejora la visión interior.

Un cristal de cuarzo, preferiblemente un prisma con las caras lisas, colocado sobre la frente ayuda a visualizar mejor durante los estados de meditación o viaje chamánico.

La manera de beneficiarnos de esta cualidad es tumbarnos completamente y colocar el cristal en mitad de nuestra frente, donde está ubicado el chakra Anja (tercer ojo). Con una música que favorezca la meditación o con los tambores chamánicos, nos relajaremos enfocando nuestra mente en la respiración. El cuarzo ayuda a reorientar la energía y en este caso nuestra voluntad será la de visualizar, por lo tanto nos será de gran ayuda para conseguirlo, ya que aclara la mente y ayuda a que la visión no quede entorpecida por el ruido de nuestra mente.

Si además el cuarzo es rutilado (como ya expliqué aquí), los beneficios que nos aporta  a la hora de meditar se incrementan.

Diferentes formas en las que podemos encontrar el cristal de cuarzo.

Elimina las contracturas.

Este uso parece poco mágico, pero es uno de los que mejores y más rápidos resultados da. El cuarzo es un cristal que equilibra, por lo tanto es perfecto para reorientar las energías acumuladas en puntos de nuestro cuerpo que nos causan dolor, sobre todo los dolores de tipo muscular y articular. El más adecuado para este uso es el tipo “punta de láser”, cuarzos largos y acabados en una punta definida. La manera de usarlos es agarrando el mineral como si fuera una vara y colocar la punta presionando ligeramente la zona dolorida, al cabo de unos minutos el dolor desaparecerá.

Para este uso vale cualquier cuarzo acabado en una punta regular, pero a nivel de trabajo facilita la tarea que tenga un cuerpo largo que podamos sujetar con firmeza.

Recarga energéticamente.

También podemos usar el cuarzo para recargar una zona de nuestro cuerpo que notemos débil. Ya hemos dicho que este mineral equilibra las energías, por lo tanto aplicando la zona más plana de un cuarzo sobre una parte debilitada o que haya padecido una dolencia, nos ayudará a que esa zona sane antes.

Armoniza una estancia.

Este mineral también ayuda a aportar equilibrio y desintoxicar una estancia densa. Si tenemos en casa una habitación en la que nos encontremos oprimidos, agobiados o cansados, colocar un cuarzo tipo drusa (como el de la foto de portada de este post) de tamaño medio hará que las condiciones de esa estancia mejoren. Lo ideal es ubicar el cuarzo cerca de una ventana para potenciar sus propiedades gracias a la luz, poco a poco notaremos como el ambiente de esa estancia es más respirable.

Si no tenemos una ventana en dicha habitación podemos colocar el cuarzo en una zona libre de objetos, lo más despejada posible, a poder ser con algún elemento natural cerca que ayude al cuarzo a armonizar el ambiente.

Hace un tiempo escribí que no había notado ningún efecto usando un cuarzo como armonizador de una estancia, pero tras algunas pruebas he comprobado que la clave es el uso de una drusa de un tamaño medio, más o menos que quepa en una mano, no sirve usar para este propósito una punta pequeña.

El cuarzo tiene muchísimos más usos a nivel energético, como por ejemplo regulador de los sueños, ayuda a orientar la energía cuando hacemos un trabajo mágico, puede ser usado como péndulo… Es un mineral muy versátil, perfecto casi para cualquier propósito, pero como siempre decimos, lo ideal es que vosotros mismos experimentéis para comprobar qué herramienta os son más útiles en vuestro camino, aquí solo relatamos nuestra experiencias y os relatamos lo que nos funciona a nosotras.

Silvia.

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