Vivimos en una sociedad rápida, llena de estímulos y de problemas, con un exceso de comunicación, sin un minuto para parar, en la que nos meten en la cabeza que debemos tener todas las horas del día ocupadas en algo… Todo este cóctel estresante hace que la persona interesada en el chamanismo parta con una serie de desventajas a la hora de empezar a practicar el viaje chamánico.

En este post vamos a enumeraros algunos de los problemas más comunes que se encuentran los practicantes de chamanismo novatos.

Intento concentrarme pero mi mente divaga.

Este es el problema principal al que todos nos tenemos que enfrentar cada día, da igual la actividad que hagamos. Nuestra mente siempre está procesando experiencias, problemas, proyectándose al futuro o al pasado para rememorar situaciones, etc. Todo este ruido mental nos impide estar en el presente y poder poner en práctica unas palabras que invocamos a la ligera: “estar centrados”.

Estar centrados y sin pensar continuamente en todo es vital para desempeñar con éxito cualquier actividad, incluidas la meditación y el viaje chamánico.

Dado que la dificultad para tener la mente en el presente es el problema más común tendremos que buscar una solución, ya que si no superamos este primer escollo el resto de problemas de los que hablaremos se acentuarán, sobre todo el segundo del que hablaremos.

¿Cómo podemos evitar el problema de la falta de concentración? Para evitar divagar cuando cerramos los ojos os recomiendo empezar poco a poco a controlar la respiración a la vez que nos centramos conscientemente en nuestro pensamiento o, más bien, en el “no pensamiento”. Controlar la respiración nos hará centrarnos en un acto mecánico y nos desviará la atención del flujo incontrolado de pensamiento lo que nos llevará a calmar la mente y dejarla preparada para el viaje chamánico.

Una última puntualización sobre el control de los pensamientos para poder practicar el viaje chamánico: tener la mente sin el ruido de nuestros pensamientos es vital a la hora de poder percibir la información del “otro lado”. Si no silenciamos la mente se nos hará muy difícil poder captar cualquier enseñanza, información o imagen ajena a nosotros.

No soy capaz de visualizar nada.

Este es el bloqueo más temido y el que, de lejos, nos causa más frustración cuando nos iniciamos en el chamanismo.

Los primeros días del practicante de chamanismo son delicados, ya que se adentra en un mundo completamente nuevo, inexplorado y del que hay poca información. Por lo tanto tener éxito en la visualización durante esos primeros días marcará que el practicante de chamanismo quiera seguir adelante o, por el contrario, abandonar este camino antes de empezar a andarlo.

Vuelvo a hacer hincapié en lo delicadas que son las primeras experiencias en el mundo del chamanismo. La inseguridad, el miedo y la ansiedad por el éxito son factores que determinarán que el practicante de chamanismo primerizo se adentre en este mundo con una mente calmada y receptiva o, por el contrario, con una mente confusa y cerrada. Cuantos más alta sea dicha inseguridad, miedo y ansiedad, más probable será que tengamos la mente cerrada y no captemos nada.

Lo de no captar nada es normal las primeras veces que se practica el viaje chamánico, incluso le ocurre a personas veteranas. Todos pasamos por etapas más estresantes, de menor conexión o por momentos en los que necesitamos estar completamente presentes en el mundo físico, así que debemos conocer que en algún momento tendremos que afrontar esta etapa de desconexión con el otro lado para no agobiarnos más de la cuenta. Sin embargo enfrentarse a esta etapa justo cuando se está empezando a practicar el viaje chamánico puede desembocar en una frustración que nos cierre la puerta definitivamente a este mundo.

¿Cómo soluciono este problema? Con algo tan fácil y, a la vez, tan complicado como no agobiarnos. Todos tenemos un cerebro capaz de captar las energías e información del otro lado, pero debemos conocer que para captar esta información es absolutamente necesario estar con la mente calmada, sin agobios, sin ansiedad, sin miedo, sin prisas… Fácil, ¿no?

En mi mente se agolpan un montón de imágenes fragmentadas.

Otro problema que se suele presentar en las primeras etapas del viaje chamánico es opuesto al que hemos comentado anteriormente, en este caso el problema viene por visualizar demasiado.

Una mente muy receptiva por un exceso de entusiasmo o por la capacidad de percepción de la persona puede dar como resultado que el canal esté demasiado abierto y se agolpen las imágenes. Sería algo así como cuando estamos muchas horas en una habitación oscura y, de repente, salimos a pleno sol; nuestros ojos acostumbrados a la oscuridad quedan deslumbrados.

El practicante primerizo puede tener esta experiencia que percibirá como una sucesión de imágenes rápidas y fragmentadas, será incapaz de centrarse en una escena en concreto y sentirá que está metido en una espiral en la que el mundo da vueltas y más vueltas sin saber qué pasa. Esto suele ocurrir cuando nos olvidamos de centrar la intención del viaje, no nos acordamos del objetivo, perdemos el foco y solo percibimos caos.

¿Cómo solucionamos esta situación? Si durante el viaje chamánico sentimos que perdemos el control lo mejor es interrumpir el viaje, abrir los ojos, relajarnos y calmar la respiración. Cuando notemos que estamos más tranquilos y centrados podremos volver a intentarlo recordando tener la intención del viaje bien clara.

Creo que todo es fruto de mi imaginación.

He dejado para lo último el problema que planea ininterrumpidamente sobre todo practicante de chamanismo, ya sea novato o veterano, ¿es mi mente la que produce esas imágenes o vienen de otro lugar?

Por muchas experiencias que tengamos practicando viajes chamánicos esta pregunta siempre está presente, pero la experiencia es un grado y las dudas se van disipando con todo lo que vamos viviendo y las pruebas que, más tarde que pronto, nos llegan. Sin embargo esta lección se aprende con tiempo y paciencia y de ésto último no vamos muy sobrados. Además la sociedad escéptica y racional en la que vivimos tiende a cuestionar todo lo que sea espiritual, extraño o esotérico, por lo tanto las experiencias dentro del viaje chamánico se pondrán en cuarentena y nos harán dudar de lo que hemos vivido.

¿Cómo supero el problema de la duda? Con tiempo, experiencias y con un sano espíritu crítico. Aquí no hay fórmula mágica, en nuestras manos está el aprender a ser capaces de discernir lo que es fruto de nuestro subconsciente de la información real ajena a nuestra mente.

Cuando empezamos a practicar chamanismo estamos ante un camino inexplorado, lo cual nos llena de dudas, pero también de emoción ante algo completamente nuevo. Desde la experiencia os recomiendo que tengáis paciencia, alejad la frustración y la ansiedad por llegar a un resultado satisfactorio, no estamos compitiendo con nadie, no tenemos que llegar a una meta. Si no nos sacamos de encima esta actitud competitiva tendremos muchos problemas para poder aprender las lecciones que el chamanismo nos puede ofrecer.

Silvia.

4 thoughts to “Problemas comunes en los primeros viajes chamánicos

  • Luly

    Meditando a los 16 años,gracias a un cd de nativos americanos logre hacer este viaje ,en ese momento solo crei que fue un hermoso sueño.senti el aroma de la tierra,el fresco del aire. Todo muy real,estuve parada frente a una nativa ,ella solo miraba un fogon,pero yo sentia orgullo enorme porque senti que pertenecia al lugar..un aguila volaba constantemente sobre mi,nunca se alejo de mi lado.ahora a los 35 años me entero que fue un viaje chamanico,que el aguila es mi animal de poder….lo hice sola..y es una de las cosas mas hermosas que me paso en la vida,intente volver a hacerlo pero no pude..

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    • Kennari

      Hola Luly,

      Para hacer un viaje chamánico debemos alcanzar un estado mental concreto, es posible (aunque poco habitual) que a veces lo lleguemos a alcanzar de forma inconsciente, como te pasó a ti. Pero sin conocer la técnica que nos permita alcanzar ese estado mental es muy difícil volver a realizar el viaje chamánico. Creo que eres una privilegiada por haber tenido uno sin habértelo propuesto ;) Gracias por compartir tu historia!

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  • Pedro

    Te mando un abrazo lleno de luz.

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    • Kennari

      Igualmente, gracias!

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