Oops! It appears that you have disabled your Javascript. In order for you to see this page as it is meant to appear, we ask that you please re-enable your Javascript!

Este concepto de magia natural no es nuevo, existen algunos libros sobre el tema, e incluso diría que al final no es más que una de las muchas etiquetas que podemos utilizar para hablar de algunas tradiciones y prácticas. Pero me parece interesante explicar un poco los principios de esta filosofía, forma de vida, práctica o como prefiráis llamarlo que desde Kennari practicamos y enseñamos.

Dicho esto, ¿qué es la magia natural? La podríamos definir como una forma de trabajar energéticamente, cuyos principios como indica su nombre están basados en una re-conexión y re-equilibrio con la naturaleza, y cuya finalidad, en la mayoría de los casos, es mantener el equilibrio natural y potenciar el crecimiento personal. Es decir, es una práctica en la que se busca el desarrollo espiritual más que la manipulación de la realidad a través de trabajos energéticos. Podríamos decir que sus bases principales son:

  • Conexión y respeto con la naturaleza. La magia natural obtiene su fuerza de la Tierra. Re-conectar con la naturaleza y sentir su poder es un principio básico. Meditar en bosques, pasear por la montaña y respetar cada rincón del planeta nos recarga a nivel energético y nos permite sanar mente, cuerpo y espíritu. El mundo rural está cargado de energía de plantas, animales, espíritus, agua, sol y tierra… El respeto es la llave que nos abre la puerta a una conexión más profunda con todos estos elementos, y que nos permite canalizar sus energías para realizar nuestras prácticas. Por ello es importante siempre que se pueda escapar a entornos naturales y disfrutar de lo que nos pueden ofrecer.
  • Intención como base para enfocar y canalizar: hablamos mucho de este punto en nuestros posts y seguiremos haciéndolo porque es la base de cualquier práctica. Cuando hablamos de la intención en magia natural o en trabajos energéticos nos referimos a centrar nuestra mente en el objetivo que pretendemos alcanzar. Parece algo simple pero nuestra mente tiende a divagar y perderse entre diferentes pensamientos y emociones, por eso aprender a centrarse únicamente en lo que pretendemos es vital para poder canalizar la energía que nos rodea de forma correcta.
  • Objetos de trabajo lo más simples y menos manufacturados posible. No hay nada más poderoso que las cosas simples: conectar con la verdadera esencia primigenia de las cosas nos puede ayudar y potenciar más de lo esperado. Ser capaces de ver la belleza y el poder de un cordón de lana, de un hueso de un animal, de una roca o de un pedazo de madera. Nuestros antepasados no necesitaban más que elementos simples para realizar sus trabajos mágicos, pero en esta sociedad el consumismo también ha alcanzado a la práctica espiritual y nos venden objetos manufacturados fabricados con componentes contaminantes y hechos a base de la explotación de personas en otra parte del mundo. Creo que no hay nada más alejado de la espiritualidad que eso.
  • Animismo. Para el practicante de magia natural todo está vivo: roca, piedra, árbol, montañas, cielo, universo… A nivel espiritual todo tiene su propia energía, todo vibra, y podemos conectar con ello para canalizar energías, para buscar consuelo, consejo, sanación… Nunca estamos solos, siempre rodeados de un sinfín de entidades que habitualmente no “escuchamos” y que pueden resultarnos de gran ayuda si abrimos nuestra mente y estamos receptivos.
  • Trabajo con plantas y minerales. Conocer las propiedades de plantas y minerales es básico en magia natural. Las plantas además de sus propiedades medicinales, tienen, igual que los minerales una serie de propiedades mágicas o etéreas. Podemos trabajar con esas propiedades en el plano energético y de esa forma obtener un impacto en este plano físico, de forma que nos pueden ayudar a reducir el dolor, el estrés, la falta de confianza, a eliminar energías negativas o a protegernos de ataques energéticos.
  • Trabajo con guías y animales espirituales. Este punto es clave, pues hasta que no aprendemos a cruzar el umbral y abandonar el cuerpo para adentrarnos en el mundo espiritual, realmente no empezamos el camino. Mucho hemos escrito aquí sobre el chamanismo y las oportunidades que nos brinda, y creo que nunca dejaremos de maravillarnos ni de aprender. El trabajo con estos guías nos permite abrir la mente y entender y vivir el mundo de una forma totalmente diferente, y sobre todo nos ayudan a crecer como personas y entender un poco más quienes somos, y hasta dónde podemos llegar.
  • Desarrollo personal como búsqueda del equilibrio. El camino del aprendizaje es complejo, y en ocasiones abrumador. Nuestras barreras mentales caen, nos desarrollamos, nos expandimos, abrimos nuestra mente. Pero todo ello tiene que ir encauzado a una búsqueda del equilibrio, a reconciliar nuestra parte oscura y nuestra luz interior, de igual modo que la naturaleza mantiene su equilibrio. Este trabajo es individual, pues cada uno de nosotros tiene que buscar a su propio maestro interior, nadie puede decirnos en que creer, o cómo debemos sentir y vivir la vida, al final, el gran reto es sentirse completo y en armonía y paz con el maravilloso planeta en que habitamos.

Espero que os haya gustado la entrada, sólo pretendía hacer una pequeña declaración de principios de nuestra particular práctica y forma de entender la magia del mundo.

Isabel.

Si te gusta comparte!Share on Facebook
Facebook
Tweet about this on Twitter
Twitter
Pin on Pinterest
Pinterest
Email this to someone
email

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *