Oops! It appears that you have disabled your Javascript. In order for you to see this page as it is meant to appear, we ask that you please re-enable your Javascript!

Practicar chamanismo no es una moda. No se practica chamanismo por curiosidad, se practica por la necesidad humana de encontrar respuestas, unas respuestas que no da la ciencia ni la religión, unas respuestas que necesitamos encontrar para volver a recuperar esa parte de nuestra alma que nos une a Todo.

Quería empezar este post de esta manera tan directa porque corren tiempos difíciles. Las noticias diarias nos dan un panorama catastrófico: cambio climático cada vez más evidente, terremotos devastadores, guerras nucleares asomando por el horizonte… Miedo, desesperanza y egoísmo. Parece el lema de los tiempos que nos toca vivir, unos tiempos de profundo desequilibrio a todos los niveles: psicológico, ético, medioambiental, moral, económico…

Hago referencia al desequilibrio porque precisamente la tarea del chamán, desde tiempos inmemoriales, ha sido mantener el equilibrio, tanto a nivel físico como a nivel espiritual, un equilibrio que en estos tiempos está roto en ambos niveles.

El desequilibrio a nivel físico es el signo de nuestro tiempo, la consecuencia de siglos y siglos de mirar para otro lado y olvidar la regla sagrada del respeto a todo lo Vivo. Esta norma la conocían nuestros antepasados, al igual que la conocen los animales, pero en algún momento el ser humano se dio cuenta que saltándose la norma sagrada del equilibrio él salía beneficiado, y ahí fue cuando empezó todo… Todo está conectado, por lo tanto esta ruptura del equilibrio físico y del respeto por la Naturaleza tiene como consecuencia la pérdida del alma y de la espiritualidad, nos hemos convertido, a rasgos generales, en una especie sin alma.

Suena fuerte decirlo y aquí matizo, a nivel individual hay muchísima gente que todavía conserva su alma, pero a nivel global, si hacemos una visión en general, hemos perdido dicha alma, el alma tal y como la conciben los chamanes, el alma vista como la sagrada unión con el Todo, con la Creación.

El chamán ha sido y es el guardián de dicho equilibrio, equilibrio que es físico y espiritual. A nivel físico podemos entender cómo se puede desajustar un ecosistema, pero ¿y a nivel espiritual? Sin equilibrio espiritual aparecen desórdenes de todo tipo: depresión, ansiedad, miedo, rabia, desapego, egoísmo… Todo un cóctel de sentimientos negativos a los que estamos expuestos a diario por culpa de la falta global de equilibrio.

El aspecto aprendido de la Realidad No Ordinaria involucra un profundo respeto por todas las formas de vida, con la humilde conciencia de que dependemos de plantas, animales e, incluso, de la materia inorgánica de nuestro planeta.

El chamán entra en la Realidad No Ordinaria con reverencia por la Naturaleza por su inherente fuerza y su tenaz habilidad para sobrevivir y florecer a lo largo de los eones de existencia del planeta. Aproximarse en estado alterado de conciencia con respeto y amor a la Naturaleza revelará cosas imposibles de comprender en estado ordinario de conciencia.

Michael Harner, La senda del Chamán

El chamanismo se podría decir que es un camino, un largo camino a lo largo del cual iremos obteniendo parte de las respuestas que necesitamos a nuestras preguntas trascendentales pero, además, nos permitirá recuperar la conexión con la sagrada ley del Equilibrio, por lo tanto practicar chamanismo no es una moda o un hobby extraño, es una necesidad para la salud del planeta y la recuperación de nuestra alma como especie humana.

Silvia.

 

Si te gusta comparte!Share on Facebook
Facebook
Tweet about this on Twitter
Twitter
Pin on Pinterest
Pinterest
Email this to someone
email

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *