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Hoy os quiero hablar de un personaje muy peculiar: Heinrich Cornelius Agrippa. Seguramente pocos habréis oído hablar de este físico, soldado, teólogo, alquimista y ocultista alemán. Nació en el Colonia en 1486 y murió en Francia en 1535. Hay una leyenda curiosa sobre su muerte, pero de eso hablaremos más adelante.

 

Heinrich nació en el seno de una familia noble. De hecho muchos de sus familiares trabajaron para la casa de Habsburgo. Parece ser que su afición por el ocultismo surgió durante su estancia en la Universidad de Colonia, y se consolidó durante sus estudios en París, donde supuestamente formó parte de una sociedad secreta. Ya se va poniendo interesante ¿verdad?

Pues es solo el principio. Agrippa estuvo trabajando en España como mercenario, viajando por Valencia, Baleares, Cerdeña, Nápoles, Aviñón y Lyon. Fue el protegido de Margarita de Austria, lo que le facilitó mucho la vida y el poder continuar con sus estudios. Heinrich fue también estudioso de la cábala y la cultura hebrea, lo que le costó una querella con los franciscanos y la expulsión de la Universidad de Dôle (donde estudiaba en aquella época), por cometer “herejías judías”, aunque nunca fue procesado.

Sin duda una de las cosas más sorprendentes, dados los tiempos en los que vivió Heinrich, es su rol de feminista, pues escribió una obra titulada “De nobilitate et praecellentia foeminae sexus” (Sobre la nobleza y Excelencia del sexo femenino). En este escrito, Heinrich intenta demostrar la superioridad de las mujeres utilizando ideas cabalísticas. Me parece increíble algo así en un hombre de su época. Finalmente, todos sus trabajos le sirvieron para recibir un doctorado en teología.

Pero de todo el trabajo de Agrippa sin duda lo más conocido son los alfabetos secretos que creó. El alfabeto celestial tenía el propósito de comunicarse con los ángeles y derivaba del griego y del hebreo.

Alfabeto Celestial

 

Del alfabeto malachim, que también derivaba del griego y el hebreo, se dice que los masones lo adoptaron y utilizaron para sus documentos y rituales. 

Alfabeto Malachim

 

Siguiendo con los sucesos interesantes, durante su estancia en Metz (Francia), defendió a una mujer acusada de brujería, lo que le valió una enemistad con la Iglesia Católica, y más en concreto con el inquisidor Nicholas Savin… lo que tuvo como consecuencia que tuviese de nuevo que volver a Colonia. Otra curiosidad es que en 1528 tomó parte en la disputa legal sobre el divorcio de Catalina de Aragón y Enrique VIII.

Su obra “De occulta philosophia” le costó diversos conflictos y denuncias a lo largo de su vida… Aunque nunca sufrió ninguna acusación seria. Al final de sus días rectificó y renegó de la magia que tanto había defendido. Aunque hay quien defiende que en realidad reniega de sus errores e ingenuidad, y no de la magia natural. Y habéis leído bien, he escrito magia natural, porque Heinrich es el primer erudito en acuñar y defender este concepto (de forma escrita). Agrippa defendió una visión sintética de la magia, mediante la cual el mundo natural se combinaba con lo celestial y lo divino, de modo que desvinculó la idea medieval de que la magia derivaba del Diablo y era malvada. De esta manera, Agripa propuso una magia que de alguna manera era compatible con la doctrina cristiana

Como no podía ser de otro modo, incluso a su muerte hubo rumores, pues el abad Augustin Calmet, escribió que Heinrich tenía un perro que saltó al río Rhone suicidándose en los momentos cercanos a la muerte de su dueño, lo que hizo que muchos creyeran que en realidad era un demonio.

Espero que os haya parecido interesante descubrir a este personaje. A mí la verdad me ha fascinado mucho, porque parece alguien adelantado a su época, que fue perseguido por tener una visión del mundo diferente.

Isabel.

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