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Hoy quiero compartir con vosotros esta técnica de meditación que me enseñó mi Animal de Poder. Ya hemos hablado en ocasiones de las cosas que pueden hacerse en el Mundo espiritual una vez que se practica el Viaje chamánico o el Vuelo de la Bruja. Aunque esta técnica esté pensada para estos casos nada os impide realizarla como un ejercicio de visualización en una meditación ordinaria, así que lo comparto con vosotros y espero que os resulte útil.

Para empezar… ¿por qué meditar con el Árbol de los Mundos? Pues porque este arquetipo es un portal, un canal energético muy potente. Es un eje energético que se repite en todas las realidades y por el que podemos cruzar de un lado a otro. Así pues aunque nos parezca una imagen estática en realidad es como un torrente de energía que podemos aprovechar no sólo para Cruzar el Umbral sino también para imbuirnos de toda esta energía y trabajar con ella.

¿Cómo realizamos la meditación? Para aquellas personas que practican el Viaje deberán saltar y buscar el Árbol de los Mundos en el plano espiritual. Para los que no practicáis el Viaje, no os preocupéis, bastará con que busquéis un momento tranquilo en el que poder meditar. Tras unas cuantas respiraciones profundas y conscientes visualizad que tenéis ante vosotros un gran árbol. Puede ser del tipo que queráis, lo importante es que os sintáis conectados con él.

Una vez tengamos el Árbol delante, ya sea en el Viaje o visualizando, lo que debemos hacer es pedirle permiso para fusionarnos con él. Para ello tocad su tronco con la mano y concentraros en sentir la energía del Árbol. Una vez nos sintamos en armonía con él, cruzad a su interior como si en realidad estuviera hecho de agua. Generalmente lo que uno exprimenta cuando se une al Árbol es que deja de tener una forma física definida, sentimos que somos etéreos y nuestro Ser se expande a través del propio árbol. Nuestra consciencia de alguna forma deja de ser nuestra, y sentimos que no existimos y que existimos a la vez en todas partes: somos la salvia del ábol fluyendo, las hojas mecidas por la brisa, las raíces humedas y frías, la corteza dura y rígida, sentimos a la vez el calor del sol y la envolvente tierra, somos todo eso y nada a la vez…

Permaneceremos así e intentaremos disfrutar el momento y las sensaciones, nos dejaremos llevar y fluir dentro del Árbol… Hasta que sintamos que de nuevo somos sólo nosotr@s. En ese momento saldremos del árbol (en ocasiones de hecho esto ocurrirá sin quie nos demos cuenta, y nos encontraremos de repente con que estamos delante del Árbol o junto a él en su tronco). Le daremos las gracias por habernos prestado su ayuda y terminaremos el Viaje o bien la visualización. Este tipo de trabajo puede durar tanto como vosotr@s queráis, cada persona es diferente y hay quien estará así 10 minutos y quien necesitará media hora o una hora. El tiempo no es lo importante, sino que encontremos nuestro propio ritmo.

Tampoco tenéis porqué realizar la práctica tal y cómo os la he descrito, siempre podéis incluir algunas variaciones, esto no es más que una guía para que podáis adaptar el trabajo de forma que os sintáis cómod@s, eso sí, es imprescindible que el arquetipo sea un Árbol, y que os fusionéis con él. El resto de cosas pueden variar, por ejemplo, os podéis fusionar con él sintiendo que al tocarlo os convertís en una parte suya, o visualizando que el árbol os abraza y os engulle… Cada un@ debe encontrar su propia manera de trabajar de forma que sea más efectiva y uno se sienta más concentrad@ o empoderad@.

Tal vez os preguntéis ¿Y qué consigo con esta meditación? Veréis, ya os he explicado que el Árbol de los Mundos es un canal energético, de modo que mientras estáis fusionad@s la energía de este arquetipo fluye a través de vosotros desbloqueando vuestros canales energéticos y equilibrando de nuevo la energía de vuestros chakras para que fluya de forma natural. Así que mientras estamos disfrutando de ese estado de relajación en el que dejamos de ser nosotr@s y nuestra consciencia se expande, la energía del Árbol nos equilibra y nos ayuda a relajarnos y liberarnos. O al menos es lo que me cuenta mi Animal de Poder, a mi esta práctica me funciona bastante bien y una vez que termino me siento llena de paz y muy tranquila.

Espero que compartir con vosotros esta pequeña técnica os ayude y sobre todo que sea una herramienta más que podáis utilizar cuando queráis.

Un saludo!

Isabel.

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