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Hace un tiempo publicamos dos post con cosas que podemos hacer para mejorar el mundo, en ellos os dábamos unos consejos basados en la idea de que un pequeño cambio puede marcar la diferencia, y que dichos pequeños cambios los tenemos que iniciar nosotros, los ciudadanos, ya que las empresas se adaptarán a nuestras necesidades y si dicha necesidad es la de cuidar el planeta, finalmente las empresas crearán productos acorde a estas nuevas necesidades. Un ejemplo, desde hacía muchos meses se venía diciendo que el aceite de palma es nocivo para la salud y el medio ambiente, ya que para plantar palma se deforesta la selva, pues bien, a raíz de que muchísimos consumidores han dejado de comprar productos con aceite de palma, las empresas han empezado a cambiar la receta y a introducir aceite de girasol. Un pequeño paso que demuestra que tenemos un gran poder para cambiar las cosas.

Hecha esta introducción os voy a dar unas cuantas ideas para tratar de echar el freno a la generación de residuos.

Reduce el uso del plástico.

Todas las instituciones, a nivel estatal, europeo y mundial están advirtiendo del estado crítico de vertederos y océanos, cada vez más saturados de residuos plásticos que se acaban transformando en micropartículas que, a la larga, acabamos ingiriendo. Si echamos la vista atrás y pensamos cómo compraban nuestras madres y abuelas veremos que ellas iban con carro o capazo, había muchísimos envases de cristal, muchos productos se compraban a granel y el packaging de los productos era muy reducido. Hoy en día es un milagro si conseguimos pasar 24 horas sin tirar nada al contenedor amarillo. ¿Cómo frenamos esta espiral? Reciclando, obviamente, pero para no tener que llegar a este punto lo mejor es reducir y reutilizar.

  • Bolsas reutilizables. Cambiar el chip completamente y llevar siempre unas cuantas bolsas plegadas en el bolso, planificar las compras para ir preparado al mercado y llevar nuestras propias bolsas de plástico o papel a la frutería para no tener que coger nuevas cada vez que vayamos. No es tan difícil, ¿no?
  • Llevar cubiertos de metal reutilizables. Los que tengan que comer fuera de casa y se lleven la comida en una fiambrera o compren comida para llevar tienen la sencilla opción de llevar sus propios cubiertos de metal o plástico reutilizables. Lo mismo con los recipientes. Si cada día sabemos que tenemos que comprar la comida en un sitio concreto, no es tan complicado planificar y llevar un recipiente nuestro que posteriormente lavaremos y le daremos muchísimos usos.
  • Usar botellas de cristal en vez de botellas de plástico. El mismo concepto con las botellas de plástico. La industria de embotellado de agua cambiará a botellas de cristal si nota que el consumidor no compra botellas de plástico.
  • Cambiar a opciones de consumo que te permitan comprar a granel. Vivimos en una sociedad en la que la falta de tiempo ha generado opciones de consumo rápido, dicho consumo ha tenido como consecuencia los productos empaquetados y la nula posibilidad de reutilizar en el punto de venta como se hacía en décadas pasadas con los botellines de Coca-Cola, por ejemplo, opción que solo ha sobrevivido en bares y restaurantes. ¿Por qué no volvemos a ello?

Ser conscientes de la obsolescencia programada.

Si todavía no conocéis el concepto “obsolescencia programada” os recomiendo el documental “Comprar, tirar, comprar. La historia secreta de la obsolescencia programada”, un documental que pone en evidencia las artimañas que utiliza el sistema de consumo actual para perpetuarse, unas artimañas que dejan millones de toneladas de basura al año.

¿Cómo ponemos remedio a la obsolescencia programada?

  • Comprando productos de segunda mano. Podemos dar una segunda vida a aparatos perfectamente funcionales pero que han acabado en tiendas de segunda mano por personas que todavía tienen el chip del consumo desmedido. Yo por ejemplo tengo un portátil de segunda mano y es el que mejor me funciona, ya que tiene unas prestaciones muy altas pero a alguien se le quedó pequeño y lo vendió. Lo mismo podemos hacer con móviles, televisiones, etc.
  • Reparar siempre que podamos. Antiguamente cuando se estropeaba un aparato se llevaba al servicio técnico y por un precio razonable lo arreglaban. Hoy en día si la lavadora te deja de funcionar, te sale más a cuenta comprar otra que arreglarla, es triste pero es así.
  • Compartir. Hay aparatos que no podemos compartir por razones obvias, pero sí que hay cosas que podemos evitar comprar si tenemos una red funcional de contactos concienciados con la problemática medioambiental.

Crear círculos de reciclaje entre conocidos y amigos.

Tenemos grupos de Whatsapp para un montón de cosas, ¿por qué no crear uno entre todos nuestros amigos y conocidos en el que podamos compartir y donar gratuitamente lo que ya no usemos? Hay aplicaciones como Wallapop que hace esto mismo pero con una intención monetaria y está bien, pero la idea es intercambiar sin tener que gastar más dinero y hacerlo con gente que conozcamos, así también se estrechan lazos y es una buena excusa para quedar y charlar.

Consumo consciente ¿realmente necesito comprar esto?

El último eslabón de la cadena y posiblemente el más difícil es el de la reflexión. Echar el freno en una sociedad tan profundamente consumista es muy complicado, pero todos podemos hacerlo, en el fondo es como quitarse de cualquier adicción porque señores y señoras, comprar cosas que no necesitamos en el fondo es una adicción. Hemos de pararnos a pensar que  cada vez que compramos cualquier cosa estamos dejando nuestra huella ecológica, por lo tanto debemos ser conscientes de que nuestros actos generan unas consecuencias.

“Pero si no consumo muchísimas empresas cerrarán o tendrán pérdidas? Sí y no. El modelo de consumo actual nos lleva al precipicio y como he dicho al principio del post nosotros, los ciudadanos, tenemos el poder de cambiar el sistema, las empresas tendrán que hacer un examen de conciencia y cambiar sus modelos productivos para adaptarse a las nuevas necesidades si no quieren desaparecer. En la historia de la humanidad se han vivido diferentes revoluciones industriales y en todas ellas han muerto y han surgido empresas, esta podría ser la revolución industrial ecológica y, como las anteriores, supondrá un trauma para muchísimas empresas, pero lo que está claro es que con este modelo no podemos continuar, ya que nos estamos jugando la supervivencia de la especie.

Silvia.

Listado de tiendas donde podéis comprar a granel:

  • Grans de la Terra legumbres, arroces, harinas, infusiones, productos ecológicos y a granel. También tienen la opción de venta online.
  • Casa Artesa grandes sacos para comprar a granel como se hacía hace décadas.
  • Mercados municipales. No he puesto link porque en prácticamente todos los mercados municipales y de barrio tienen la opción de comprar a granel y poder aplicar los consejos de llevarnos nuestras propias bolsas y recipientes, solo tenemos que buscar un hueco para hacer la compra en estos espacios, prácticamente extinguidos por la inclusión de los hipermercados.
  • Goccia Verde. Detergentes, jabones, cosmética y productos de limpieza a granel. Tenemos la opción de llevar nuestros envases.
  • Casa Perris. Mítica tienda de Barcelona fundada en 1940 y desde entonces no ha cambiado su formato de venta a granel.
  • El Safareig. Droguería a granel, productos de limpieza, cosmética y utensilios de madera.

2 pensiamientos en “Más cosas que puedes hacer para mejorar el mundo (III)

  • Pau Gámez

    Conocéis la web nolotiro.org ? es una web donde los usuarios regalan cosas que se pueden aprovechar, pero que no las van a usar más. Es un servicio gratuito que lleva muchos años, quizás 10, y que tiene segregación por ciudades para que puedas encontrar o dejar cosas por tus proximidades.

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    • Kennari

      Hola Pau! Pues no la conocíamos, muchísimas gracias por compartirlo! Miraremos de incluirlo o compartirlo para que pueda llegar a más gente :) Además me parece una iniciativa muy buena, yo suelo donar las cosas que no utilizo, pero no siempre las quieren o se donde llevarlas así que me va a venir muy bien. Gracias por la ayuda!

      Responder

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