Oops! It appears that you have disabled your Javascript. In order for you to see this page as it is meant to appear, we ask that you please re-enable your Javascript!

La palabra es vibración, la vibración es poder y creación. Hay sonidos que han trascendido al tiempo y han llegado con todo su poder, sin adulterar, otros se han mezclado y diluido, confundido en la amalgama de idiomas que han ido mutando a lo largo de milenios. Sin embargo si miramos un poco más allá, si buscamos la raíz de las palabras a veces nos podemos encontrar sorpresas aunque no seamos filólogos, solo con la mente despierta, curiosidad y una pizca de intuición nos podemos topar con “casualidades” como la que encontré hace unos días leyendo sobre las runas.

Hace tiempo Isabel ya escribió sobre las Nornas y su trabajo como tejedoras del destino de los hombre y de los dioses. Tres entidades cuyos nombres son Verdandi, Skuld y Urd, todas ellas son las tejedoras de la red del Wyrd, concepto que podría traducirse como “destino”. Dicha palabra anglosajona deriva del término en nórdico antiguo “urd” ¿os suena? Urd es el nombre de la Norna directamente encargada del destino, cuyo nombre es, precisamente “Destino”.


Las Nornas de Johannes Gehrts (1889). Wikipedia.

Pero hay algo más, podríamos pensar que el nórdico antiguo no tiene nada que ver con el español, pero leed bien la palabra “urd”, dicha palabra está relacionada directamente con un término que hace referencia al arte de tejer, estoy hablando de la palabra urdimbre.

Urdimbre: “Conjunto de hilos colocados en paralelo y a lo largo en el telar para pasar por ellos la trama y formar un tejido”. «Conjunto de estos mismos hilos, dispuestos longitudinalmente, cuando la tela ya está tejida».

Urdimbre, un conjunto de hilos colocados a lo largo de un telar, un telar que urde Urd, la Norna del destino. Y es que “urd” no solo forma urdimbre, sino urdir “maquinar algo”, mover los hilos para desencadenar una acción, que es precisamente la tarea de Urd, Skuld y Verdandi, las tres tejedoras, las urdidoras del destino.

Demasiadas carambolas ligüísticas para pensar que sea todo una casualidad.

Silvia.
Si te gusta comparte!Share on Facebook
Facebook
Tweet about this on Twitter
Twitter
Pin on Pinterest
Pinterest
Email this to someone
email

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *