La energía de las diferentes fases de la Luna

Parece mentira pero todavía no habíamos dedicado una entrada a explicar las diferentes energías con las que podemos trabajar en las fases de la Luna. Nuestro satélite ha sido utilizado por chamanes, druidas y brujas desde el origen de los tiempos en sus ritos y también nosotros podemos beneficiarnos de su poder si conocemos sus diferentes energías y cómo utilizarlas en nuestras meditaciones o rituales.

En este post os vamos a dar unas breves recomendaciones, pero como siempre, no debéis limitaros a ellas y debéis fluir, al fin y al cabo el mejor momento a veces es cuando tenemos la oportunidad y no cuando nos lo marcan los astros.

Las principales fases de la luna con las que podemos trabajar nos pueden servir para:

  • Luna nueva:  en esta fase la luna no puede verse en el cielo. Es pues el momento idóneo para reconectar con nuestro lado más oscuro y trabajar con nuestra sombra. Enfrentarnos a lo que nos da miedo, meditar sobre aquellas partes de nuestra personalidad de las que nos avergonzamos o reprimimos, todo ello es recomendable trabajarlo en este momento. La energía de la luna nueva nos habla de introspección, de trabajo interior, es momento de autoanálisis y reflexión sobre nosotros mismos. Pero también es momento para sembrar todo aquello que necesite de la oscuridad para comenzar a germinar: podemos plantar semillas simbólicas de proyectos, sueños o esperanzas para que crezcan en un futuro. Recordad que la vida siempre se gesta en la oscuridad, no la temáis, respetadla.
  • Cuarto creciente: en esta fase la luna empieza a crecer y mostrarse en el firmamento como una tímida “D”. La energía que nos trae esta fase lunar nos puede ser útil para todo aquello que queramos que crezca y se desarrolle. Si necesitamos dar un empujón a alguna faceta de nuestra vida para que se crezca más fuertemente y más deprisa podemos utilizar las energías de esta fase de la luna. También podemos utilizar las energías de esta fase para sanar ya sea espiritual o emocionalmente, de igual modo que la luna va creciendo podemos concentrarnos en ir sanando nosotros.
  • Luna llena: en esta fase la luna brilla con todo su esplendor, mostrando todo su poder y borrando las sombras de la noche. Esta fase de la luna es muy poderosa, y debemos trabajar con mucho respeto y cuidado. Su desbordante energía de plenitud nos puede servir para llenarnos, para empoderarnos y buscar el máximo potencial que hay en nosotros. Se puede utilizar su luz para recargar amuletos y talismanes, para rituales de fertilidad y para que nuestra vida sea plena y  culminen en éxito nuestros proyecto e ideas.
  • Luna menguante: en esta fase la luna va menguando y su luz se desvanece progresivamente hasta desaparecer del firmamento. Las energías de esta fase lunar son idóneas para hacer limpieza y deshacernos de los lastres que vamos cargando y que no nos aportan nada. Poner fin a relaciones destructivas, a patrones de conducta negativos o todo aquello que no nos aporte nada positivo son algunos de los trabajos que podemos realizar aprovechando las energías de este periodo.

Estas son en líneas generales las diferencias a nivel energético de cada una de las fases lunares. Si sentimos especial conexión con la Luna podemos aprovechar estas fases para ir practicando rituales o meditaciones que nos vayan ayudando tanto a crecer como a dejar ir las cosas.

Recordad que la clave muchas veces es buscar el equilibrio, si tenemos una vida plena tal vez debamos plantearnos si hay alguna cosa que debamos dejar marchar, o tal vez si hemos sufrido muchas pérdidas últimamente tal vez sea hora de centrarnos en nosotros y en desarrollar nuestro potencial y en cuidarnos.

Espero que os haya gustado el post y sobre todo que os sea de utilidad.

Un saludo!

Isabel.

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