Hace algunos días os hablaba de los chamanes H’mong, dado que tras un reciente viaje a Vietnam he tenido la suerte de poder hablar con una nativa que tuvo la amabilidad de contarme historias sobre su pueblo, y más en concreto le pregunté todo lo que se me ocurrió sobre sus chamanes y sus prácticas. De todas las historias que me contó hay una que me ha parecido muy impactante, porque se mezclan en ella varios elementos: espíritus de difuntos, enfermedad, y chamanismo.  

Nuestra guía Lala nos contó la historia de su suegra. Ente los H’mong el divorcio no es muy habitual, no obstante sí que existe y se dan algunos casos. La suegra de Lala era una de esas mujeres. Había contraído matrimonio con un hombre del que se había divorciado (no dio los detalles del motivo, y por cortesía no quise preguntar). La cuestión es que esta mujer volvió a casarse de nuevo, esta vez con más suerte.

Poco tiempo después de su segundo matrimonio, el exmarido de esta mujer H’mong falleció. Le dieron sepultura como es costumbre y ahí quedó el tema. El tiempo fue pasando y la suegra de nuestra guía tuvo un bebé, que lamentablemente murió a los pocos meses de haber nacido. Fueron varios los intentos de ser madre, pero ya fuese niño o niña todos los bebés morían antes de alcanzar el año de vida. Fueron tiempo difíciles para la pareja, así que en un momento dado decidieron acudir al chamán de su tribu para pedirle consejo y ayuda.

Nuestra guía H’mong con la ropa tradicional

El chamán tras escuchar la historia llevó a cabo sus ritos secretos para determinar qué era lo que le estaba sucediendo a la pareja. Ninguno se esperaba la respuesta que les dio. Tras haber viajado al mundo espiritual, el chamán les contó que el difunto exmarido estaba furioso porque su exesposa se había casado de nuevo. No aprobaba ese matrimonio porque estaba celoso, y su espíritu en lugar de haber partido al más allá se había quedado rondando a la suegra de Lala, haciendo que los bebés enfermaran como venganza.

Puede que no os creáis esta respuesta. De hecho nunca sabremos con seguridad si estos fenómenos son reales, pues es muy difícil probarlos, y al final cada uno tiene que quedarse con su verdad. La cuestión es que el chamán hizo un ritual para enviar al más allá al espíritu del exmarido de la pobre mujer, y lo cierto es que después de aquello nació el marido de nuestra guía, y ya nunca volvieron a fallecer los bebés de la familia en sus primeros meses de vida.

¿Casualidad? ¿Magia? ¿Una prueba de que existe un mundo que interactúa con nosotros y no vemos? Como he dicho, cada uno que se quede con la versión que siente…

Un saludo!

Isabel.

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