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Tratar de hablar de los guías del Mundo Superior es complicadísimo, porque lo primero que tendríamos que decir es que dentro del Mundo Superior hay infinitos lugares, por lo que el guía que se nos asigne puede venir de un lugar incomprensible para nuestra mente y, por lo tanto, nuestro cerebro sea incapaz de darle una imagen a esa entidad. Sin embargo, nuestra mente se esforzará en ponerle una cara y lo único que conseguiremos será crear un guía grotesco, por lo tanto lo que ocurrirá es que nuestro guía, al ver nuestros esfuerzos por ponerle cara, se “pondrá” una que nos resulte cómoda a nosotros. Por eso nuestro guía a veces aparece con un rostro y otras veces con otro, ya que esa cara la ha adecuado él mismo para que nuestro cerebro no se haga un lío y nosotros nos centremos en aprender algo durante ese viaje en vez de gastar tiempo y energía en ponerle cara y ojos.

Esto es algo frustrante ya que no ocurre lo mismo en el Mundo Inferior, los animales guía se nos revelan fácilmente y somos capaces de verlos, unas veces mejor y otras peor, pero sabemos identificar claramente el animal. Incluso si conseguimos hablar en planos astrales con seres humanos seremos capaz de verles claramente sus rasgos (repito, unas veces mejor y otras peor), pero esto no ocurre en el Mundo Superior, ya que estas entidades que se nos aparecen no encajan en ningún esquema que nuestro cerebro conozca.

A mi me ha costado aprender esta lección, es más, a veces se me olvida y pese a que mi guía del Mundo Superior es capaz de transmitirme conocimientos muy profundos y llevarme a lugares que mi imaginación no sería capaz de crear, pese a saber a ciencia cierta que es un ente propio y que realmente existe (no sé ni en qué plano ni dimensión, pero existe), todavía intento ponerle cara, aunque siempre me repite que no es lo importante, el cuerpo físico que conocemos nosotros, con color de piel, estatura, altura… no tiene importancia, pero esta lección, por lo menos a mi, me cuesta.

Es más, una vez me llevé una amonestación de una entidad del Mundo Superior que no era mi guía. Estaba en un viaje y vi un grupo de “gente” que pasaba por allí y que iban con túnicas y encapuchados, pasaron a mi lado y me quedé mirando con curiosidad para ver si veía alguna cara y vaya si la vi, pero mi curiosidad se saldó con un “no seas tan curiosa” y la sensación de que hay entidades que no quieren mostrar su rostro, ¿la razón de esta ocultación? Ni idea, puede ser que no estamos preparados para procesar lo que son.

Silvia.

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