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Los lugares de poder son zonas marcadas desde antiguo como lugares de veneración, sitios sagrados que han permanecido con un aura especial sin importar los milenios que han pasado desde que se marcó ese sitio concreto.

En el mundo hay miles de lugares de poder, algunos tienen más importancia que otros. Suelen estar en mitad de la naturaleza, tener un elemento natural que los distingue del resto y es muy posible que cerca de ellos haya agua, ya sean fuentes, lagos o aguas subterráneas, también se distinguen por tener cerca cuevas, grutas o simas que se hunden en lo más profundo de la tierra. Según los estudiosos del tema de las energías terrestres, los lugares de poder están ubicados en zonas de confluencia de las líneas Hartmann o Ley, zonas donde las corrientes telúricas son especialmente fuertes y se manifiestan de maneras que todavía no entendemos. Un ejemplo de lugar de poder español que cumple todos los requisitos que hemos dicho sería Montserrat: un enclave natural con unas características distintas del resto, con corrientes de agua subterránea, sistema de cuevas y con una historia de hechos insólitos que se remonta a hace más de 1000 años.

Montserrat
Montserrat, a 50 kilómetros de Barcelona, es uno de los más importantes lugares de poder de España.

La especial atracción que siente el ser humano por los lugares de poder no pasó desapercibida para nuestros ancestros, los cuales marcaron estos sitos con construcciones megalíticas o templos para indicar a generaciones venideras que esa zona era un lugar de contacto con la divinidad, una sabiduría que prácticamente se ha perdido, aunque por suerte el ser humano sigue teniendo ese sexto sentido que le advierte de que un lugar determinado es especial, sino ¿por qué determinadas zonas siguen siendo lugar de peregrinación? No es solo por la historia, la bonita arquitectura de una catedral o por ser un lugar reconocido por la Unesco, en el fondo, muy profundamente, sentimos que ese lugar es bueno para nosotros, nos atrae, aunque conscientemente no sepamos el porqué.

Un lugar de poder puede estar marcado por una joya arquitectónica o un paraje natural insólito, eso es lo que vemos, pero lo que no vemos es que ese enclave es un lugar de paso, una «puerta», un punto en el que las energías que unen lo celeste y lo terrestre confluyen. Como lo definió Mircea Eliade, sería el «Axis Mundi», el pilar de mundos o eje de los mundos, un punto energético especialmente favorable para entrar en contacto con Otras Realidades. Ese «Axis Mundi» en prácticamente todas las culturas ha tenido la forma de un elemento con altura que servía para que el hombre tocara el cielo, ya fuera un árbol, una montaña o un volcán, como el que ilustra la portada de este post donde vemos el volcán Misti de Arequipa (Perú) una montaña venerada y temida desde el tiempo de los incas.

El Árbol de los Mundos es una constante en todas las culturas, un pilar que une realidades y nos pone en contacto con el reino espiritual.
El Árbol de los Mundos es una constante en todas las culturas, un pilar que une realidades y nos pone en contacto con el reino espiritual.

Se sabe muy poco sobre la estructura del Universo, de la realidad, de cómo funciona «Todo», pero puede que en la antigüedad ya supieran cosas que actualmente se han tomado por los descubrimientos del siglo. Me refiero a la teoría de los agujeros blancos y los agujeros negros, y, también, al hecho de que «la información nunca se pierde». Yo no voy a decir que sepa a ciencia cierta que esto que voy a exponer es así, simplemente voy a hacer una reflexión. El «Árbol de los Mundos» de las culturas de todo el mundo funciona como un camino que une cielo y tierra. Lo chamanes de todas las épocas han subido o bajado por este árbol para contactar con los espíritus. Y ahí la reflexión: ¿y si el Árbol de los Mundos fuera un portal al que todos podemos conectarnos para tener acceso a otra realidad? Suena a ciencia ficción, pero si realmente la información no se destruye, si nosotros somos, en esencia, información, solo nos haría falta estar en una zona especialmente sensible para que nuestra parte más «etérea» pudiera vislumbrar esos otros mundos de los que tanto se ha hablado desde el inicio de la humanidad. Si esto es así, existirían múltiples «Árbol de los Mundos», simplemente necesitaríamos una zona con una energía concreta para poder entrar en contacto con ellos.

agujero negro
Los agujeros negros y los agujeros blancos podrían ser, teóricamente, la puerta de entrada a otros universos.

 ¿Cómo encontramos esos lugares energéticamente favorables a entrar en contacto con otras realidades? No es difícil, en todo el mundo hay lugares de poder, simplemente tenemos que hacer una búsqueda en Internet, rebuscar en las leyendas de la zona en la que vivimos, preguntar a nuestros abuelos, para poder llegar a parajes «mágicos» con leyendas que nos darán pistas de la peculiaridad de ese lugar.

Una vez que hayamos encontrado ese lugar de poder, ¿cómo podemos trabajar en él?

  • Cargándonos de energía.

La manera más sencilla y asequible de trabajar en un lugar de poder es simplemente paseando por él para cargarnos con la energía del lugar. Una excursión a uno de estos puntos, pasear por el lugar y disfrutar de su belleza nos ayudará a liberar estrés y cargar las pilas. El efecto beneficioso de estos lugares es mucho más intenso que un paseo por el campo, que ya de por sí ayuda, pero en estas zonas se nota mucho más, recordad que son lugares marcados como positivos desde hace milenios y es por algo.

  • Haciendo un viaje chamánico.

Una experiencia increíble es realizar un viaje chamánico en estos enclaves. Podemos llevarnos la grabación de los tambores o, si es un lugar muy aislado, tocar nuestro propio tambor. Las energías con las que se contacta durante un viaje chamánico son mucho más palpables en estos lugares de poder.

  • Meditando.

Si no estáis acostumbrados a los viajes chamánicos con el sonido del tambor, podéis hacer algo más asequible para todos: meditar. Simplemente buscad un lugar aislado y tranquilo y despejad la mente para facilitar las visualizaciones que pueden llegarnos del lugar.

Para aprovechar las energías de un lugar de poder os recomendamos ir a alguno que sea poco conocido y en días en los que haya poca gente, ya que si es un lugar muy transitado difícilmente podremos alcanzar el estado mental adecuado para poder conectar con el lugar.

Silvia.

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Un pensamiento para “Cómo funciona un lugar de poder y cómo trabajar en él”

  • Antonio Castro

    Muchas gracias Silvia por la información, muy interesante y a la vez reveladora para mi. Recientemente visité la catedral de Pamplona en España y sentí unas energía y un desconsuelo que me hizo estremecer y además, llorar un poco, luego de eso … el lugar se convirtió en un espacio que me atrajo de una manera especial y una sensación de quererme quedar ahí. Como la catedral tiene un museo, recorrí tranquilamente y sin apuros el lugar, disfrutando de cada espacio y conservando la paz que encontré sin darme cuenta. Para mi la catedral fue un LUGAR DE PODER que nunca olvidaré y que siempre llevaré en mi mente y mi cuerpo.

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