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El plano invisible, el Otro Lado o como queráis llamarlo, interactua con nosotros a todas horas, pero nuestros sentidos están oxidados por la cotidianidad del día a día y no perciben la otra realidad siempre, solo consiguen captarla en determinados momentos de calma, de meditación o cuando el otro lado se manifiesta de manera mucho más contundente, y por contundente me refiero a un fenómeno paranormal de los que acaban saliendo en la televisión, por ejemplo un caso de aparición espectral o un encuentro con un ser que no es de este mundo, por poner algún ejemplo.

Sin embargo las manifestaciones del otro lado no suelen ser tan espectaculares, son más sutiles y cotidianas, el problema es las sutilezas pasan completamente desapercibidas para el común de los mortales, solo aquellos que han sido mínimamente iniciados en los temas extraños, pueden intuir que algunos fenómenos son consecuencia de una interacción con fuerzas que no comprendemos.

Aquí van algunos ejemplos que seguro se han manifestado en vuestra vida alguna vez:

Solemos hablar poco o nada de los sueños que tenemos cada noche, ya que dichos sueños son absurdos y raras veces nos acordamos de ellos. Sin embargo cuando uno de estos sueños acaba materializándose en la realidad, nos causa un shock que nos saca de nuestra rutina de pensamiento habitual.

¿Cómo funcionan estos sueños? En este post tratamos hace tiempo de arrojar un poco de luz sobre el asunto, pero no es materia sencilla, ya que los sueños premonitorios surgen espontáneamente, no se dan habitualmente y los sucesos que nos muestran suelen ser acontecimientos cotidianos o sucesos impactantes que afectan a gran parte de la humanidad. Una de las hipótesis sobre el fenómeno de los sueños premonitorios es que el cerebro tiene unas capacidades extraordinarias y poco conocidas que le permiten conectarse a otra realidad mientras dormimos.

  • Aparición de un familiar difunto en nuestros sueños.

El mundo onírico es un terreno muy poco explorado y del que poco se sabe, sobre todo cuando en él se dan fenómenos como el de los sueños premonitorios, sueños compartidos o apariciones de seres que nos hablan mientras dormimos. Este último caso puede resultar inquietante, sobre todo cuando la visita la hace un familiar que ha fallecido. Puede ocurrir que de dicha visita solo recordemos la visita en sí, no el mensaje ni lo que estábamos haciendo en el sueño, sin embargo la propia aparición ya es lo suficientemente impresionante para que recordemos el sueño. Pero lo extraño sucede días después cuando recibimos la noticia de que un familiar directo del difunto que se apareció en sueños ha tenido algún percance: un accidente, una visita al hospital o, en el peor de los casos, ese familiar directo fallece. Os hablo de este fenómeno porque a mi me ha ocurrido, la primera vez no hice caso, pero las siguientes ya estuve alerta y vi un patrón que se repetía: la visita de familiar difunto significaba que alguien cercano iba a tener algún incidente negativo.

La respuesta a este fenómeno es imposible darla, la opción más sencilla sería decir que es una casualidad, pero negar el fenómeno no le va a quitar importancia ni hacer que desaparezca, solo nosotros mismos podemos valorar estas visitas y sacar nuestras propias conclusiones.

  • Repetición de un número.

No vamos a hablar de numerología, ya que requeriría de un post enorme, solo vamos a exponer el caso de las “casualidades” numerológicas que de vez en cuando se manifiestan en nuestra vida. Todos tenemos un número especial en nuestra vida, puede ser el día que nacimos, el número con el que nos tocó la lotería, etc. Dicho número pasará desapercibido a no ser que se repita de una manera extraña y de que dicha repetición se produzca antes de que nos ocurra un hecho relevante en nuestra vida. La primera vez nos pillará por sorpresa, pero si la situación se vuelve a repetir, “sabremos” que algo va a ocurrir y lo sabremos por la aparición “mágica” y “casual” de dicho número.

Uno de los números “mágicos” más conocidos es el 1. Uno de los fenómenos asociados a este número suele ser la repetición del 101 o el 11:11 Si en un momento dado de nuestra vida se nos aparecen continuamente estas cifras, puede ocurrir que estemos afinando nuestra sensibilidad con el otro lado y seamos más perceptivos a los sutiles mensajes que nos manda el universo.
Uno de los números “mágicos” más conocidos es el 1. Uno de los fenómenos asociados a este número suele ser la repetición del 101 o el 11:11 Si en un momento dado de nuestra vida se nos aparecen continuamente estas cifras, puede ocurrir que estemos afinando nuestra sensibilidad con el otro lado y seamos más perceptivos a los sutiles mensajes que nos manda el universo.

No solo pueden aparecer «casualmente» números importantes, en nuestro día a día a veces se dan una serie de sincronismos que nos sacan de nuestra rutina y hacen que pensemos «esto es muy raro». Si estamos hipnotizados por la rutina, una coincidencia imposible será eso «una casualidad», pero si tenemos un poco de sensibilidad seguro que esa casualidad desencadena una serie de pensamientos y sensaciones que en el fondo nos hacen pensar que «las casualidades no existen». De nuevo es difícil poner un ejemplo, ya que cada uno sabe qué sincronismos se han dado en su vida, lo único que podemos hacer nosotras es recordaros esta historia y animaros a que no olvidéis esas pequeñas miguitas que el universo ha puesto en vuestra vida y que os han guiado por caminos que no hubierais imaginado.

Si os ha interesado esta pequeña intro sobre casualidades y queréis saber más sobre el tema, os recomendamos el libro de Josep Guijarro «Coincidencias Imposibles» .

  • Encontrarse un objeto fuera de lugar.

No hablamos del movimiento antinatural de un objeto, nos referimos a encontrarnos algo que por su naturaleza no debería estar ahí, por ejemplo, una pluma de águila en mitad de una gran ciudad. Esto de encontrarse un objeto fuera de lugar puede sonar raro, pero está relacionado con el punto anterior. Si tenemos una sensibilidad especial, meditamos o practicamos chamanismo, estaremos más abiertos a las señales del universo y dichas señales se pueden dar con casualidades extrañas o con apariciones de objetos en nuestro camino, objetos que responden a preguntas que hemos formulado. Un ejemplo, en mi caso suelen aparecerme plumas extrañas en momentos cruciales de mi vida, y no me refiero a plumas de paloma en una ciudad, hablo de plumas de aves que no corresponden a dicho hábitat.

Como digo, cada persona tiene que hacer un análisis de su vida y ver qué coincidencias extrañas se le han presentado y valorar si realmente son «casualidades» o esa extraña manera que tiene el universo de hablarnos.

Silvia.


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