Aquella persona interesada en lo paranormal, los misterios y lo oculto más de una vez se habrá preguntado por qué esa «otra realidad» es tan difusa, tan complicada y tan elusiva. Escapa a toda lógica y a toda medición científica.

Los fenómenos inexplicables están ahí, de eso no hay duda, el problema es que estos fenómenos suelen ser irrepetibles y no cuantificalbles, es decir, tienen la manía de evitar los mecanismos que demuestren su existencia y su explicación.

En chamanismo se trabaja con otros planos de la realidad, dando por seguro que existen estos otros planos con criaturas inteligentes que los habitan y se comunican con nosotros. Son lugares «reales» y habitan seres «reales» que interactúan con nuestro mundo de maneras sutiles. Unas formas de actuar que escapan a cualquier medición y solo pueden cuantificarse con nuestra propia experiencia, es decir, aplicando un juicio de valor completamente subjetivo. Con esta afirmación de que la percepción de otros planos y otros seres no visibles es subjetiva, ¿cómo podemos asegurar su existencia? El caso es que no podemos asegurar nada, solo la experiencia propia y la lectura de experiencias de otras personas que han interactuado con otros planos nos pueden ir quitando poco a poco el velo que nos hace pensar que nuestra realidad es la única posible.

Este post intenta ser una pequeña ayuda para quitar ese velo y para ello hemos preparado un pequeño cuento basado en la obra Planilandia de Edwin Abbott Abbott. Este autor no pretendía con su obra hacernos despertar a otras realidades, más bien su obra era una crítica social, pero sus metáforas sobre las diferentes dimensiones en las que se mueven sus protagonistas nos pueden servir para ilustrar este post. Ahí va:

Imaginemos una hoja de papel, dicha hoja es un universo entero, pero solo tiene dos dimensiones, así que sus habitantes solo pueden moverse a lo largo y ancho de la hoja. En esa hoja vive un círculo, totalmente seguro de que su universo es el único posible. Un buen día escucha una voz que le dice:

– Hola círculo, ¿puedes verme?

– ¿Quién me habla?

– Soy un ser humano, un ser que habita en la tercera dimensión.

Imagen del documental "¿Y tú qué sabes? Más allá de la madriguera".
Imagen del documental «¿Y tú qué sabes? Más allá de la madriguera».

– ¡¡Eso es imposible!! ¡Demuéstramelo!!

– No te lo puedo demostrar, no me puedo materializar en tu dimensión en toda mi presencia, solo puedo hacer que veas mi dedo como un punto en tu hoja-universo y escuches mi voz desde la tercera dimensión.

– Claroooo, un ser de otra dimensión y ¿no puedes materializarte en la mía? Ese punto que veo no eres tú, eres un simple punto tratando de gastarme una broma. Quiero una prueba, no te creo.

– Muy bien, tu casa veo que es un cuadrado y que tienes la puerta cerrada, así que si realmente soy un punto de dos dimensiones no podré entrar en ella. Sin embargo…

– Aquí estoy. Como te he dicho este punto es la manera que tengo de materializarme en tu dimensión y me es fácil moverme por tu plano saltándome tus barreras, ya que tengo una dimensión extra.

– ¡¡Brujería!! ¡¡Esto es imposible!!

– Voy a ver si puedo hacer que tú, círculo, te conviertas en un ser de tres dimensiones. Con un poco de volumen y un poco de imaginación ¡¡aquí estás!! Ahora eres una esfera y puedes ver como tu universo es solo una parte de un universo de muchísimas más dimensiones. Y la tercera no es la última, por encima hay más dimensiones que se materializan de maneras que la mente humana no puede imaginar, tal y como te pasaba a ti, círculo, hace un momento.

Para el círculo el universo solo puede ser de dos dimensiones, no concibe otra cosa, ya que nunca ha podido ver qué hay más allá hasta que un día un ser de otra dimensión se manifiesta y pone patas arriba su estructura de la realidad.

Imaginemos por un momento que los fenómenos paranormales, los sueños, las visiones, las casualidades imposibles… Fueran momentos de iluminación en que nuestros sentidos están más abiertos a percibir esas «otras dimensiones» y sus seres. Imaginemos que esos «fenómenos paranormales» no fueran errores de la percepción, sino puertas que se abren en nuestra mente a esas otras dimensiones que solo podemos intuir e imaginar.

«En todo hombre duermen facultades que le permiten adquirir conocimientos de los mundos superiores. El místico, el gnóstico, el teósofo, siempre hablan de un mundo anímico y de un mundo espiritual, tan reales para ellos como el que ven nuestros ojos físicos y toca nuestra mano». Rudolf Steiner. Cómo se adquiere el conocimiento de los mundos superiores.

En palabras del filósofo y ocultista Rudolf Steiner, todo ser humano tiene las facultades necesarias para percibir ese mundo espiritual que nos rodea, solo tenemos que superar la barrera que nos ponemos nosotros mismos. Unas barreras que se forman por la limitación de nuestros cinco sentidos, ya que ellos son los que nos permiten ver nuestra realidad y no están preparados para percibir otras. Sin embargo si somos capaces de abrir nuestra mente, podremos empezar a vislumbrar esas otras dimensiones que nos rodean.

Silvia.

multiverso

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Información básica sobre protección de datos
Responsable Kennari +info...
Finalidad Gestionar y moderar tus comentarios. +info...
Legitimación Consentimiento del interesado. +info...
Destinatarios No se cederán datos a terceros, salvo obligación legal +info...
Derechos Acceder, rectificar y suprimir los datos, así como otros derechos. +info...
Información adicional Puedes consultar la información adicional y detallada sobre protección de datos en nuestra página de política de privacidad.

The Universe don't aloow you to copy this content