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Trabajar con el elemento fuego no es tan simple como encender una cerilla y quemar cosas, o encender una vela y meditar con ella… Al fuego hay que conocerlo, hay que saber cómo funciona para así poder entender las señales que nos manda. Así que hoy os cuento lo que he aprendido por el camino sobre el lenguaje del fuego, ¡vamos allá!

Recalcar que no voy a hablar aquí de las precauciones que hay que tener, ¡¡vamos a dar por supuesto que tod@s tenéis claro que hay que ser cuidadosos!!

En primer lugar os voy a dar algunos consejos prácticos a la hora de trabajar con el fuego:

  • Encender una vela, o una pequeña hoguera puede parecer un acto simple, pero es aquí cuando empieza la comunicación. Para empezar os aconsejo usar cerillas y no mecheros, ¿por qué? Pues porque en ocasiones el fuego nos indica que no es un buen momento para hacer nuestro ritual, o para trabajar con él, y lo sabremos si nuestra cerilla se apaga antes de que logremos prender nada. Esta señal suele ser un buen indicativo de que tal vez no sea el mejor momento para nuestro trabajo ritual, pero utilizad el sentido común: si hay una ráfaga de aire, o si nuestras cerillas son viejas y húmedas puede que no consigamos encenderlas. Con el mechero en cambio este detalle no se puede percatar tan bien, pues si tiene gas de sobra no costará nada mantenerlo encendido el rato que sea necesario para encender lo que queramos.
  • ¿Qué es lo primero que hay que encender? ¿Hay algún orden especial? En realidad no creo que esto sea muy relevante, pero os lo explico igualmente y vosotros elegís si incorporarlo o no. Es recomendable encender primero una vela que nos sirva para encender el resto. Esto es una cuestión práctica, pues es mucho menos probable que se nos apague una vela que una cerilla, y además es más respetuoso con el entorno ya que malgastamos menos recursos y ahorramos algunas cerillas. Esta vela que sirve para encender el resto suele ser blanca ya que el blanco representa la unión de todos los colores, o negra, ya que el negro representa la ausencia de todos los colores. De esta forma no hay ningún color dominante que encienda el fuego de nuestro ritual. Por supuesto si lo que pretendemos es infundir intencionalidad a nuestro ritual podemos elegir un color específico que nos ayude. Por ejemplo, si mi ritual es para honrar al sol, o al fuego, esta primera vela podría ser roja y así de alguna manera impregno a través de la magia simpática la energía solar/fuego en el resto de velas. Pero ya os digo que no siempre hay que tener una vela neutral para los rituales, eso depende de vosotros.
  • Otra cosa importante a la hora de trabajar con el elemento fuego es la forma en la que sujetamos las cosas que queremos quemar. Lo más habitual es quemar algún papel y en muchos casos he visto como la gente, tras acercar la punta del papel al fuego lo suelta en un recipiente para que acabe de quemarse pero en ese momento se apaga. El fuego por su naturaleza tiende a ir hacia arriba, así que si queréis quemar un trozo de papel, lo que debéis hacer es cogerlo de forma inclinada (como se aprecia en la imagen) y una vez que prenda, aguantar así mientras nos concentramos en el trabajo que estamos haciendo, porque si lo soltamos rápido o si cambiamos el ángulo de inclinación se apagará. Yo suelo aguantar hasta que noto el calor del fuego en las yemas de los dedos.
mantener este ángulo ayudará a quemar la totalidad del papel

Si habéis hecho correctamente los pasos anteriores, podemos empezar a fijarnos en el lenguaje que el fuego tiene para comunicarse con nosotros. Por supuesto esto es fruto de la práctica personal, así que no tenéis porqué tomaros esto como una verdad universal, lo mejor es siempre que saquemos nuestras propias conclusiones.

  • Antes de iniciar el trabajo, podéis invocar a alguna divinidad solar o vinculada al  elemento fuego, para que os guíe durante vuestra práctica. Eso siempre que os sintáis cómodos, sino no es necesario. Recordad que siempre tenéis que sentiros a gusto con lo que hacéis, o de lo contrario no servirá de nada. Algunas de estas divinidades pueden ser Apolo, Ra, Sol, Sunna, Brigid, Amaterasu… Tenéis arquetipos tanto masculinos como femeninos para elegir.
  • No forzar nunca la quema. Si algo no se acaba de quemar, suele ser una señal que puede darnos información. Por ejemplo, si estoy quemando un papel con deseos que quiero que se cumplan, y hay una parte del papel que no se quema en vez de coger el papel y volverlo a quemar miraremos atentamente que palabras son las que no se han llegado a quemar. Si es un trozo en blanco podemos estar tranquilos que nuestros deseos se están activando, pero si justamente hay un deseo es señal de que no podemos alterar esa parte de nuestro destino. Lo mismo ocurre si quemamos un papel con cosas que deseamos que desaparezcan de nuestra vida. Si queda algún trozo sin quemar con el nombre de una de ellas es que debemos seguir afrontando esa situación, seguramente porque tenemos algo que aprender.
  • Si se quema la totalidad de nuestro papel con un hechizo, deseo, etc. podemos estar tranquilos que es señal de que el ritual ha salido bien y las energías se están moviendo. Ojo que esto no significa que vaya a salir todo como esperamos, pues generalmente intervienen muchas energías en cada situación, y a veces lo que podamos hacer aunque salga bien puede que no tenga la fuerza necesaria.
  • Si la llama se mueve continuamente y no hay corrientes de aire que puedan ser responsables suele indicar que tenemos visitas. Fuerzas y energías han acudido a nosotr@s atraídos por nuestro trabajo, generalmente suele ser buena señal y no tenéis porque alarmaros. Es la forma que tiene el universo de deciros que no estáis solos. Os recomiendo siempre que en estas situaciones deis las gracias por la visita, pues el respeto suele abrir muchas puertas. 
  • Otro tipo de mensaje suele ser la forma que deja vela al derretirse, aunque os lo explico os tengo que confesar que aquí no he tenido nunca una experiencia positiva, generalmente las imágenes que ve mi mente en la cera fundida y la realidad no suelen coincidir mucho XD Pero podéis intentarlo, consiste en observar desde diferentes puntos de visto la forma de la cera e intentar detectar en ella formas que simbolicen algo para nosotros: un anillo, el infinito, un corazón…

Y hasta aquí mis experiencias a lo largo de los años con este elemento tan activo y tan liberador. Os recuerdo que tenéis más información sobre el elemento fuego en el post que preparó Silvia no hace mucho. Desde luego para mi es imprescindible en casi todos mis trabajos rituales y meditaciones ¿y para vosotros?

Un saludo!

Isabel.

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