Oops! It appears that you have disabled your Javascript. In order for you to see this page as it is meant to appear, we ask that you please re-enable your Javascript!

Los ritos de iniciación que se llevaban a cabo en la antigüedad siguen siendo un completo misterio, ya que a los pocos iniciados en los misterios se tenían completamente prohibido revelar el verdadero significado de los ritos a los que eran sometidos. Sin embargo lo que sí se conocía eran las historias mitológicas que llegaban al gran público como enseñanzas para obrar bien y rendir culto a los dioses.

Una de las historias mitológicas que nos ha llegado y de la que prácticamente todo el mundo occidental ha oído hablar es el rapto de Perséfone por parte de Hades, dios del Inframundo. En la historia Perséfone, hija de Deméter (la diosa de la agricultura), es raptada por Hades, quien se la lleva al reino de los muertos. Deméter, desesperada, busca a su hija por toda la Tierra acompañada de dos antorchas, la intuición y la razón, hasta que finalmente la encuentra; cuando lo hace, trata de convencer al dios del Inframundo para que deje libre a su hija, pero él se niega, ya que Perséfone ha comido el fruto de la mortalidad. Sin embargo Hades y Perséfone finalmente llegan a un acuerdo para que Perséfone pase la mitad del año en el Inframundo y la otra mitad en la Tierra con su madre.

Perséfone
En este cuadro de Dante Gabriel Rossetti (1874) se representa a Perséfone comiendo de la granada que la encadena al Inframundo.

Todo el mundo ha escuchado esta leyenda y le han explicado que es una alegoría a la sucesión de las estaciones, durante los meses de primavera y verano Perséfone está en la Tierra con su madre, por ello la naturaleza despierta, mientras que los seis meses que Perséfone vive en el Inframundo la naturaleza se marchita, ya que su reina no está en la Tierra.

Esta historia encierra un significado esotérico profundo que solo conocían los iniciados en los misterios de Eléusis, uno de los ritos del mundo antiguo más fascinantes y herméticos. Poco se sabe en qué consistían estos misterios y sus ritos, ya que hablar de su significado profundo significaba la muerte, sin embargo algo nos ha llegado, apenas unas briznas de información que nos pueden servir para meditar profundamente e ir tirando del hilo.

Deméter
El luto de Deméter de Evelyn De Morgan (1906).

Los ritos de Eléusis estaban divididos en los Misterios mayores, dedicados a Deméter y cuya fecha de celebración coincidía con el otoño, y los Misterios menores, que se celebraban en primavera en honor a Perséfone.

Hasta aquí os hemos contado lo que todo el mundo cree que significa el mito del rapto de Perséfone: la sucesión de las estaciones, y ahora os vamos a exponer las hipótesis de algunos filósofos sobre dicho mito y lo que podrían significar realmente los misterios de Eléusis.

Según el neoplatonista Thomas Taylor en Eleusinian and Bacchic Mysteries:

Los Misterios menores habían sido ideados por los teólogos antiguos, sus fundadores, para representar de forma oculta la condición del alma impura dotada de un cuerpo terrenal y envuelta en una naturaleza material y física.

Es decir, según este autor en el mito del rapto, Perséfone representa el alma humana. El alma, al igual que Perséfone, habita en los mundos superiores, donde está viva y puede expresarse libre de ninguna atadura. Sin embargo el alma se ve obligada a vivir en el cuerpo físico, una cárcel, la verdadera tumba, que priva al alma de plenitud absoluta y la obliga a vivir confundida por el mundo físico.

Los filósofos de Eléusis nos estaban diciendo que nacer en el mundo físico era la verdadera muerte. Estos Misterios menores nos hablaban del viaje prenatal del alma, antes de encarnarse en un cuerpo físico y tener que vivir atada a las limitaciones de los sentidos.

El rapto de Proserpina
El Rapto de Proserpina (Perséfone) de Bernini (1622).

Los Misterios mayores estaban dedicados a Deméter y revelaban la manera de liberar al alma (recordemos que en el mito el alma sería Perséfone) y permitirle retornar a su verdadera casa: los mundos superiores. 

Los elegidos para ser iniciados en los misterios mayores debían completar un ritual de nueve días, que simbolizaban las nueve esferas que debía atravesar el alma en su descenso para encarnar en un cuerpo físico. No se sabe en qué consistía el ritual, pero tras finalizarlo se supone que el iniciado tenía en sus manos el conocimiento completo para liberar su alma en este mundo físico.

Todavía hay una parte de la historia del rapto de la que podemos extraer más simbología oculta. El período de seis meses en que Perséfone habita la Tierra y los seis meses que habita el Inframundo. Según parece los filósofos de Eléusis conocían la verdadera naturaleza de los sueños. Según ellos, el alma escapaba del cuerpo cuando dormía (al igual que Perséfone podía escapar de las garras de Hades durante unos meses al año), en ese período, el alma podía ascender a los mundos espirituales y recobrar, en parte, su libertad, una libertad que volvía a perder cuando despertaba.

Silvia.

Si te gusta comparte!Share on Facebook
Facebook
Tweet about this on Twitter
Twitter
Pin on Pinterest
Pinterest
Email this to someone
email

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *