Oops! It appears that you have disabled your Javascript. In order for you to see this page as it is meant to appear, we ask that you please re-enable your Javascript!

¡Hola a tod@s! Hoy os quiero hablar de una muleto llamado Si’Kuli aunque también es conocido como “Ojo de Dios”. Pero más que limitarme a describir las propiedades de este amuleto, os voy a contar una pequeña experiencia que tuve con él, ¡espero que os guste!

De todas formas, para los que no lo sepáis, el Ojo de Dios o Si’kuli, es un amuleto de protección de origen prehispánico, típico de las zonas del suroeste de Norteamérica y México. Hay diversas leyendas en torno a su origen dependiendo de la cultura que los fabrique (algunos de estos pueblos son los Wixarika, Huinchol o los indios Navajo), pero siempre está ligado a la protección, a la madre tierra y al universo.

La forma original de este amuleto es romboidal, y representa los cuatro puntos cardinales (Norte, Sur, Este y Oeste) más un quinto, que sería el centro del amuleto, y representaría el nacimiento o inicio del camino de la vida de la persona que lo posee.  Los colores que se utilizaban mayoritariamente en la antigüedad para fabricar el Si’Kuli eran el blanco, el azul, el amarillo, el negro y el rojo. Tradicionalmente era un regalo que se hacía cuando nacía un nuevo bebé en la aldea, para que de esta forma estuviera siempre protegido. En algunos casos la familia del bebé empezaba el Si’Kuli el día de su nacimiento y añadía una vuelta por cada año que cumplía. Pero este amuleto no sólo se utilizaba en el momento de nacer, también podían fabricarse en momentos determinadas para pedir protección ante algún peligro o enfermedad para pedir ayuda al mundo espiritual.

La historia de cómo conocí este amuleto es curiosa. Durante una noche en casa sufrí un ataque psíquico, o visita de entidad negativa, o cómo queráis llamarlo. Lo pude sentir porque la temperatura de la habitación bajó mucho, me desperté en mitad de la noche con dolor de garganta del frío que hacía. Por supuesto, toda la casa estaba cerrada, no había corrientes de aire, y la temperatura exterior no era tan fría como en la habitación. Había algo hostil allí. Como casi siempre mi primera reacción fue esperar, a ver si era algo puntual (no sobrenatural), o si efectivamente tenía un problema energético. Cuando llegué de trabajar al día siguiente la habitación seguía helada, a pesar de que en el resto de la casa no se percibía ese frío. Le pregunté a mi pareja si notaba también la habitación extrañamente helada y me dijo que si.

Así que lo siguiente fue ponerse manos a la obra para expulsar esa energía negativa de casa. En esa ocasión opté por llamar a mi animal de poder y pedirle que expulsara de allí lo que fuera que estaba molestando. Y nunca olvidaré lo que pasó, porque justo en el momento de terminar la invocación, ¡la ventana de la habitación pegó un crujido terrible! Sin explicación lógica, ni viento, ni nada… simplemente crujió como si algo hubiese salido despedido a través suyo. En ese momento me di cuenta de que algo tenía que hacer para proteger las ventanas de casa, pues tenía la intuición de que había sido a través suyo (ya sabéis, las puertas, ventanas y lugares de paso suelen son cruces de caminos por donde pueden entrar energías en casa).

Conté la experiencia a una persona que tenía bastante conocimiento sobre el mundo oculto, y me sugirió que pusiera un Si’Kuli en la ventana de la habitación, y me enseñó a fabricar uno. Para hacerlo utilicé lana de oveja 100%, pues los objetos de poder tienen más fuerza y funcionan mejor cuanto más ligados están a la naturaleza, pues de ahí sacan parte de su poder. Elegí el color rojo, porque es muy protector, y el azul porque me encanta, para crear mi Si’Kuli. Además como estoy muy ligada al elemento aire opté por ponerle dos preciosas plumas azules, regalo de una amiga.

Desde que tengo el Si’Kuli colgado en la ventana no he vuelto a tener más “visitas” de ningún tipo en la habitación. También es verdad que cada año, recargo el Si’Kuli a nivel energético para que pueda seguir cumpliendo su función protectora. Así que ya conocéis otro amuleto más con el que podéis trabajar, por supuesto si os gusta y sentís afinidad con él, ya sabéis que siempre hay que tener una buena conexión con los elementos con los que trabajamos.

Para terminar, si queréis haceros un Si’Kuli tenemos pendiente hacer un vídeo explicativo, aunque también los podéis encontrar en nuestra tienda online, os dejo el enlace!

https://www.etsy.com/es/shop/Kennari?ref=hdr_shop_menu

https://www.etsy.com/es/shop/Kennari?ref=hdr_shop_menu

Isabel.

Si te gusta comparte!Share on Facebook
Facebook
Tweet about this on Twitter
Twitter
Pin on Pinterest
Pinterest
Email this to someone
email

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *