Blog

El cuento de los 6 agujeros

Para empezar este año nuevo 2019, me gustaría compartir un relato que nos han contado en la formación de yoga que estoy realizando en Mandiram (centro que os recomiendo si estáis por Barcelona), me ha parecido una buena forma de empezar el año compartir con vosotros esta historia, y que cada uno reflexione sobre ella, así que vamos allá:

“Había una vez un hombre que salió por la mañana de su casa para dar un paseo. Iba caminando por la calle que siempre cogía al salir de su casa, y distraído como iba, no se fijó que había un enorme agujero en el suelo y cayó en dentro. Estuvo maldiciendo a la persona irresponsable que había hecho el hoyo, disgustado y muy furioso. Era injusto haber caído en el agujero porque no había hecho nada para merecerlo. Intentó salir trepando, pero le costaba mucho. Cada vez que le fallaba el equilibrio maldecía a todo el mundo. Gritó pidiendo ayuda pero nadie acudió. Tras mucho esfuerzo y empeño consiguió salir, y continuó su camino muy enfadado y de mal humor.

Al día siguiente el mismo hombre salió a caminar. Cogió de nuevo la misma calle y distraído como andaba volvió a caer en el mismo agujero. Esta vez volvió a enfadarse y a maldecir, y echaba la culpa a las autoridades por permitir que ese agujero estuviera ahí en medio. Tras intentar pedir ayuda sin éxito volvió trepar con mucho esfuerzo y consiguió salir del agujero. ¡Que poco responsable era todo el mundo por no poner remedio a ese maldito hoyo!

Al día siguiente, el mismo hombre volvió a dar un paseo por su calle favorita. Se acordó de que había un hoyo pero no estaba donde él recordaba haberlo visto el día anterior. Así que siguió caminando pensando en sus cosas y sin darse cuenta volvió a caerse en el agujero. ¡No podía creerlo! Maldijo su mala suerte, y con esfuerzo emprendió de nuevo la subida.

Al día siguiente nuestro hombre salió de nuevo a caminar teniendo en mente el dichoso agujero, pensando en que esta vez no se caería. Pero de nuevo no pudo evitar precipitarse al fondo… Aunque esta vez le costó muy poco salir, pues recordaba el camino de las veces anteriores. Mientras lo hacía, se mantenía en silencio y sin enfadarse o reprochar nada a nadie

Un día más nuestro protagonista sale a la calle esperando encontrar el agujero en el mismo lugar de siempre. Se paró en frente, pensó cómo abordarlo, cual sería la mejor manera de pasar… Decidió que daría un gran salto y así evitaría la caída… pero calculó mal la distancia y de nuevo fue a parar al fondo del agujero. Esta vez salió sin esfuerzo alguno, y manteniendo su buen humor

Finalmente llegó un día en que el hombre, se plantó delante del agujero, lo rodeó caminado tranquilamente, y nunca más cayó en él. Aunque eso sí, descubrió que su camino estaba continuamente lleno de hoyos.

No Comments

Your comment...NameE-mail

Leave a reply