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Hoy os vamos a hablar de un tema que se remonta a la Edad Media y que fue declarado Patrimonio Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO. Es el Canto de la Sibila, una canción litúrgica que se interpreta ininterrumpidamente en Mallorca cada Nochebuena desde hace siete siglos.

Lo primero que llama la atención de esta canción es que la protagonista es la Sibila, la profetisa griega del templo de Apolo que predecía el futuro, un futuro que en este canto es nefasto, ya que la letra está inspirada en el Apocalipsis de San Juan. El cristianismo en sus inicios se apropió de dioses, mitos y figuras de otras tradiciones para acercarlas al pueblo, y esto ocurrió con la Sibila que en este canto se convierte en la figura que nos advierte de la llegada del Juicio Final.

La primera referencia al canto de la Sibila aparece en un manuscrito encontrado en la catedral-mezquita de Córdoba del año 960, pero no fue hasta dos siglos después que este canto se popularizó por los territorios conquistados, siendo Mallorca y l´Alguer los únicos lugares en los que ha sobrevivido la tradición de este canto desde sus inicios, aunque en la actualidad se está recuperando la tradición del Canto de la Sibila.

El tema del Juicio Final era recurrente en las liturgias de la Edad Media y choca que esta canción se interpretara en una fecha tan feliz como la Nochebuena, pero hay que entender que durante la Edad Media, sobre todo la Alta Edad Media, el pueblo vivía con la permanente convicción de que el día del juicio era un hecho que llegaría más pronto que tarde.

Imaginemos por un momento lo que debían de sentir los feligreses de hace 700 años escuchado este tema con la resonancia de las catedrales, para ellos este canto debía ser una profecía inminente, una profecía que por suerte no se ha cumplido todavía, pero que sigue cantándose cada año, como un recordatorio implacable de que tarde o temprano llegará el fin del mundo.

Este canto se realiza sin ningún tipo de instrumento, solo el órgano en determinados momentos se une al sonido de la voz de la cantante, la cual representa a la sibila, portadora de la espada, que otorga mucha más fuerza a su mensaje de que la justicia divina está a punto de caer sobre los hombres.

Aquí os dejamos dos interpretaciones, la primera cantada por la soprano Margalida Rodríguez en la catedral de Mallorca y la segunda es la versión que hizo la cantante Lisa Gerrard.

Silvia.

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