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Cómo trabajar con minerales (III)

Mucho o poco prácticamente todo el mundo queda fascinado ante el brillo y la simetría de un mineral cristalizado a la perfección. Formas y colores que parecen fruto de un proceso artificial se dan en la naturaleza por la acción del paso del tiempo, una temperatura adecuada y unas presiones concretas.

Los cristales son algo raro y bello, raro porque no toda roca acaba siendo un cristal y bellos por razones obvias, solo hay que contemplar con un poco de atención un cristal de cuarzo para descubrir su perfección en cuanto a brillo, geometría y pureza. Evidentemente hay cristales y cristales, no todos alcanzan una perfección sublime, pero todos comparten una creación peculiar que los hace únicos y raros.

Entrando un poco más en detalles físicos, la gran variedad de cristales se debe a la gran variedad de compuestos químicos que hay en la Tierra. Dichos compuestos se ordenan de una forma concreta dependiendo del enfriamiento paulatino, la presión y la temperatura a la que están expuestos, dando lugar a formas geométricas variadas.

Hasta aquí ya es suficiente para que os pueda fascinar el mundo de los minerales, pero si os atrevéis a mirar a un mineral desde el punto de vista esotérico todavía os fascinarán más.

Primero de todo deciros que los minerales tienen en su interior la harmonia de la geometría sagrada, evidentemente unos más que otros, pero la ordenación lenta de sus átomos responde a una geometría sublime de la que ya hablaba Platón. Cubos, octaedros, dodecaedros, prismas exagonales o primas piramidales… Estas son las formas más conocidas de los minerales y los que evidencian más claramente la armonía de la naturaleza.

Turmalina, serpentina, cuarzo rosa, lapislázuli, amatistas y crisoprasa. En este caso vemos minerales pulidos y en su forma natural.

A nivel metafísico la ordenación de los átomos de un cristal para formar piezas geométricas podría compararse con la ordenación del sonido para formar piezas musicales. Hay sonido por todas partes, al igual que hay compuestos químicos en la Tierra, pero solo mediante la ordenación siguiendo un patrón armónico se consigue una pieza que trasciende por su belleza.

Comprender la energía de un mineral es comprender los procesos que lo han creado y su profunda rareza. Son creaciones de la Tierra que han tardado millones de años en formarse para dar lugar a una forma y un color puro, una forma creada siguiendo los patrones de los mundos sutiles y que ha cristalizado en los mundos inferiores.

Cuarzo transparente o hialino, el cristal más usado en terapia con minerales.

Color y forma son las bases para desentrañar los misterios de un mineral y de qué manera puede ayudarnos a reequilibrar nuestras energías. Anteriormente ya hablé de la cantidad de literatura que hay sobre las propiedades de los minerales, propiedades basadas en el color, su correspondencia con los chakras, etc… Muchísima información, una más acertada que otra, junto con listas interminables que pueden volver loco a cualquiera que se interese por las propiedades energéticas de los cristales, por ello os recomiendo que empecéis poco a poco, estudiando primero las bases geométricas, la teoría de los sólidos platónicos, las teorías básicas del color y profundizando en la química básica de los minerales para ir adentrandoos un poco más en sus aspectos energéticos.

Cuando lleguéis a la parte energética la recomendación principal es que logréis conectar con el mineral a través de la meditación, la visualización y la conexión mediante técnicas chamánicas (si las conocéis). De esta manera lograréis captar a nivel sutil la forma que tiene el mineral para ayudaros. Esto puede sonar muy extraño, pero en mi caso los minerales se han comunicado a través de sueños, indicándome en qué lugar los podía encontrar o de qué manera me podían ayudar. Pero repito, esto no se logra de un día para otro, es un trabajo de años cuyo primer paso es sentirse fascinado por ellos, si no sentimos ningún tipo de conexión, es muy difícil que se produzca esta magia, pero no todo el mundo conecta con lo mismo.

Si os ha gustado este post os recomiendo que echéis un vistazo a estos:

Cómo trabajar con Minerales (I)

Cómo trabajar con Minerales (II)

Silvia.

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