Verdades y mentiras de la brujería

La brujería encabeza el ránking de las prácticas humanas más perseguidas y despreciadas de la humanidad, equiparada en muchos casos con prácticas tan deplorables como el asesinato. ¿Por qué las personas sospechosas de practicar brujería eran equiparadas a los peores criminales? El miedo, el desconocimiento de las prácticas y la prevalencia de la religión monoteísta tienen la culpa de que en la antigüedad se persiguiera a los practicantes de brujería, tres razones que siguen teniendo mucho peso y que hacen que en la actualidad sigan habiendo muchísimos prejuicios sobre la brujería, así que en este post vamos a intentar arrojar un poco de luz sobre esta práctica.

Para practicar brujería tengo que recibir una iniciación.

Falso. Se tiene la idea de que el inicio de la práctica mágica implica alguna especie de ritual de iniciación en el que un maestro da el visto bueno al aprendiz. Esto no es necesario aunque algunos covens o grupos lo practiquen. Para practicar brujería no hace falta pasar por un ritual de iniciación, es más, para practicar brujería no hace falta pertenecer a un grupo como vamos a explicar en el punto siguiente.

La brujería solo se puede practicar en grupo.

Falso. No hace falta estar dentro de un grupo o coven para poder desarrollar una práctica mágica. Hay ramas de la brujería, como la brujería del cerco, en el que las brujas son practicantes solitarias y autodidactas del arte y no necesitan nadie para hacer sus trabajos. Sin embargo sí que es cierto que también hay brujas que prefieren practicar en grupo para poder compartir experiencias y conocimientos.

Toda magia tiene un precio en términos de karma.

Verdadero. Una de las máximas de la wicca es “todo lo que hagas te será devuelto por triplicado”. Esto implica que un hechizo positivo tendrá para ti consecuencias positivas, pero si haces algo para dañar, en algún momento recibirás un retorno negativo de energía. Sin embargo hay corrientes en brujería que aseguran que con un buen hechizo protector o con un pacto con determinadas entidades se pueden evitar las consecuencias negativas de un trabajo éticamente delicado. Al universo no se le puede engañar y si tratas de tomar atajos puede que te libres de las consecuencias durante un tiempo, pero al final el universo se cobrará la factura kármica que has dejado pendiente.

Hay magia blanca y magia negra.

Falso. No es que exista una magia “buena” y una magia “mala”, la magia es una, es una energía que lo impregna todo y que podemos usar para nuestro beneficio, de la manera como nos beneficiemos de ella será lo que determine que la convirtamos en buena o mala. Pongamos un ejemplo: tenemos un compañero de trabajo que nos está haciendo la vida imposible, podemos hacer un ritual para atarlo o mandarle algún mal porque en nuestro interior estamos hartos de él, o por el contrario podemos hacer un ritual para desbloquear lo que está haciendo que se comporte de esa manera y, de paso, podemos enviarle energía positiva. Esto último no es fácil, ya que cuando alguien nos hace la vida imposible es difícil que nos salga mandarle “buen rollo”, pero ahí está el reto del crecimiento espiritual y el “no elegir el camino fácil”.

Tengo que seguir al pie de la letra los hechizos de los libros o internet.

Falso. Hay cientos de libros de hechizos y miles y miles de webs sobre brujería donde podemos encontrar hechizos para todo lo que queramos. Algunos de estos hechizos son sencillos y otros son más elaborados, con ingredientes difíciles de conseguir, lo que hace que muchas veces pasemos de hacer el ritual por la imposibilidad de seguir al pie de la letra las instrucciones. Sin embargo para la mayoría de los trabajos mágicos (por ejemplo protección o de rituales de agradecimiento) no hace falta que sigamos todas y cada una de las instrucciones, ya que la clave para que un trabajo salga bien es que estemos concentrados y dejemos fluir la energía y la inspiración, si usamos romero en vez de laurel no será lo que determine el éxito o el fracaso de nuestro hechizo, aunque sí que es cierto que hay ciertas pautas básicas que debemos conocer para que el trabajo sea efectivo.

Cuanto más complejo es un hechizo mejor funciona.

Falso. No por más complejo un hechizo funciona mejor, en este caso la frase “menos es más” deberíamos tenerla en mente, ya que solemos caer en el error de complicarnos la vida con el tema de los hechizos cuando podemos hacer cosas mucho más sencillas para lograr el mismo resultado. En este punto estaría bien recordar la sabiduría de las abuelas y echar un vistazo a los rituales caseros que se hacían antiguamente y que guardan una sabiduría que ya prácticamente se ha perdido.

Solo hay una manera correcta de hacer las cosas.

Falso. Resumiendo la idea de los dos puntos anteriores llegaríamos a esta conclusión: en brujería no hay una sola manera de hacer las cosas. Es cierto que hay unas pautas que se deben conocer y seguir para que un hechizo salga bien, pero las formas de desarrollar el hechizo son muy variadas. Podemos encontrar diversas escuelas con rituales muy diferentes pero enfocados al mismo objetivo, porque lo importante en realidad es que a través de la práctica vayamos forjando nuestro propio método, o encontremos el camino que con el que nos sintamos más cómodos. Para que lo entendáis mejor,  un wiccano antes de hacer un ritual probablemente hará un círculo en el suelo e invocará a los cuatro elementos, mientras que un practicante de magia del caos puede por ejemplo utilizar un póster de alguna película famosa como altar e invocar la magia de Mundodisco para que su ritual tenga efecto.

En la brujería se invocan fuerzas de un mundo no visible.

Verdadero. Las brujas tienen muy claro que hay otro mundo el cual es invisible, poderoso y tremendamente complejo cuyas fuerzas no conocemos. Esas fuerzas cuyo funcionamiento y naturaleza no conocemos pertenecen al mundo invisible e interactúan con nuestro mundo a través de elementos físicos, a través de ellos se manifiestan y nos hacen llegar las energías del otro lado.

Además de las fuerzas de la naturaleza, las brujas pueden invocar otros elementos del mundo invisible, divinidades, seres extintos, personajes de ficción, entidades de diferentes categorías (pero aquí ya entraríamos en terreno peligroso), todo depende de la escuela o rama de la brujería que practiquen.

Todas las brujas son malas, egoístas o trabajan por dinero.

Falso. La palabra “bruja” tiene unas connotaciones negativas que el paso del tiempo no ha logrado borrar, hace siglos practicar brujería era tener un billete directo a la hoguera, actualmente decir que realizas hechizos o que celebras las festividades del calendario pagano como poco provoca una sonrisa irónica seguido de “¿crees en estas cosas?”. Y es que todo lo que tenga que ver con la palabra “bruja” o “brujería” se ha visto salpicado por el desprestigio, las brujas eran vistas como unas personas que tenían tratos con el diablo y que cobraban por provocar el mal. Esto les ha dado una fama de personas malvadas a las que había que temer ya que conocían unos secretos que podían usar en su favor. Obviamente habrá brujas que no tengan miramientos a la hora de hacer un hechizo para provocar el mal a alguien y ganar unos miles de euros, pero no se puede generalizar, ya que hay muchísima gente que practica la brujería simplemente para solucionar pequeños baches del día a día, sin perjudicar a nadie y sin cobrar ni un euro cuando alguien les pide un favor.

Para practicar magia tengo que provenir de un linaje de brujas.

Falso. Otro mito nacido en Internet y en el cine… Para practicar brujería no hace falta que una antepasada tuya muriera quemada en Toledo después de ser tachada de bruja. Tampoco hay que tener unas capacidades psíquicas de manual, simplemente con tener un mínimo de sensibilidad y saber conectar con el mundo invisible puedes empezar a practicar el arte. Que llegues a tener más o menos destreza dependerá de la dedicación, como en todo en esta vida.

Para practicar magia hay que adorar a algún tipo de divinidad.

Falso. Ni hacer sacrificios, ni adorar a una divinidad pagana, hay ramas en brujería que centran su trabajo en las herramientas que pueden encontrar en este plano pero no las divinizan ni adoran. Aunque también hay muchas ramas en brujería que honran a diferentes divinidades: odinistas, celtas, romanas… Esta elección es personal y cada uno debe seguir las creencias con las que se sienta más cómodo, pues si no tenemos afinidad con tal o cual divinidad, de nada nos servirá tener una estatua de ese dios o diosa en nuestro altar.

Las herramientas de una bruja son más poderosas si se las fabrica ella.

Verdadero. Para la práctica brujeril se necesitan unos elementos, esos elementos se pueden comprar o se pueden fabricar. ¿Qué es mejor? Lo segundo sin duda, ya que cuando se fabrica algo se le imprime la intención y nuestra energía y esto a la hora de practicar brujería es algo vital para que un trabajo salga bien. Obviamente habrá cosas que no podamos fabricar, pero en la medida de lo posible, mejor hacerlo nosotros que comprarlo.

Si queréis más info sobre este punto os animamos a que leáis el post sobre “Cómo funcionan los objetos en brujería y chamanismo” donde desarrollamos este tema con más amplitud.

Silvia.

2 comments on “Verdades y mentiras de la brujeríaAdd yours →

  1. Hola gracias por el aporte, ando buscando tal vez lo que no se me ha perdido, pero creo q es una necesidad q aun no logro entender, agradecería si me recomiendas algun libro o lo q sea q sea genuino y discreto para aprender sobre la esencia de la brujería.

    1. Hola Jose! Pues lamentablemente no te puedo recomendar nada… Porque cada persona es muy diferente y acaba conectando con cosas muy diferentes. Libros de brujería hay desde el punto de vista tradicional, a wiccanos, correlianos, santería, mágia del caos, magia celta… Cada uno te contará una cosa diferente. Al final se trata de que encuentres aquello con lo que conectas bien, pero no hay ningún tratado de magia definitivo, por decirlo de alguna manera. A mi por ejemplo no me ha convencido del todo nada de lo que he leído, ni ninguna de las personas que he ido conociendo y me han ido contando su verdad. Si algo me ha enseñado la vida es que en magia no hay atajos rápidos ni nada definitivo, sino que es un largo camino en el que cada experiencia nos va enseñando cosas…

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