The Universe don't aloow you to copy this post

Silvia Lorente

Pese a que mi pasión es escribir, me está costando horrores que estas líneas salgan a flote, así que lo mejor será que escriba como si estuviera contando la vida de otra persona.

El Misterio ha sido y es ese fuego que me impulsa a indagar en multitud de temas a primera vista dispares entre sí. Esto es así desde que era muy pequeña, la curiosidad y mi pasión por la lectura dieron origen a querer dar un sentido a los grandes misterios de la humanidad y del cosmos. Sin embargo con los años fui viendo que eso era prácticamente imposible y cuanto más leía, mayor se hacía el interrogante hasta que descubrí el chamanismo. La técnica de meditación con tambor chamánico me permitió experimentar algunos de los fenómenos que conocía por los libros. Además este nuevo mundo abrió una puerta a una fuente de profundo conocimiento que intento volcar en Kennari para que sirvan de ayuda a la gente que, como yo antaño, anda perdida buscando respuestas.

El chamanismo no solo me brindó una herramienta para formular las preguntas correctas y averiguar parte de la respuesta, sino que me abrió los ojos a la catástrofe planetaria y la urgente necesidad de volver a reconectar al ser humano con la Tierra. Sanar al ser humano en todos los sentidos es vital para empezar a sanar al planeta.

Paralelamente a mi andadura en mi práctica de chamanismo inicié mi camino en el yoga, un camino que empecé en solitario tras haberme desencantado de unas cuantas prácticas deportivas que no me motivaban nada. Youtube fue el punto de partida de mi práctica de yoga, ya que pude experimentar sin la presión autoimpuesta de tener que “amortizar” una actividad y di en el clavo… Sin darme cuenta el yoga pasó a formar parte de mi vida y cambió mi cuerpo: lo hizo más flexible, más resistente y las molestisa musculares desaparecieron.

La mejora trajo más motivación que a su vez trajo más mejora. Puede sonar frío hablar solo de mejora corporal en una página en la que escribimos sobre espiritualidad, pero hemos de entender que el cuerpo es nuestro vehículo y lo hemos de cuidar con todas las herramientas a nuestro alcance.

El cuerpo es lo más tangible, el vehículo con el que nos movemos e interactuamos con el mundo, por lo tanto si queremos desarrollar cualquier actividad de forma eficiente y cómoda nuestro cuerpo debe responder. Y el yoga consigue que nuestro cuerpo responda, pero no os voy a engañar, el milagro no sucede de un día para otro, la constancia es la clave para beneficiarnos de los resultados de esta práctica milenaria.

Quiero que todo el que acuda a mis clases pueda experimentar lo mismo que experimenté yo: comprobar cómo día a día su cuerpo cambia a mejor, como poco a poco van desapareciendo las molestias lumbares, los calambres en las piernas y el dolor de pies. Como poco a poco conseguimos ganar centímetros de flexibilidad y que nos resten años, como somos capaces de aguantar una jornada laboral sin ningún tipo de molestia corporal y con la mente despejada y motivada para hacer una clase de yoga con la que mejorar un poquito más cada día.

Formación

  • Formación en chamanismo en la Escola Mariló Casals.
  • Licenciada en periodismo.