Riesgos de la empatía psíquica

Como veo que me siguen llegando comentarios (cosa que os agradezco) sobre empatía psíquica, he decidido escribir este post con los riesgos a los que se puede enfrentar un empático psíquico. Puede que haya alguno más, pero si os hablo de estos es porque son los que he vivido yo, por suerte en diversas fases. Enfrentarme a estas situaciones me ha hecho cometer errores y lo que es más importante aún, ganar experiencia. Así que espero que leer esto os ayude en vuestro camino.

Bien, en un principio parece muy “cool” poder empatizar a nivel psíquico con los demás pero ¿qué riesgos nos podemos encontrar? Y mejor aún, ¿cómo los gestionamos? Para mí la empatía psíquica es una capacidad que algunas personas desarrollamos, y como tal esta situación nueva y generalmente inesperada puede confundirnos. La falta de apoyo y la poca credibilidad que se da a estos fenómenos hace que realmente podamos acabar malinterpretando nuestra realidad, por lo que podemos acabar padeciendo:

  • Pérdida de identidad. Si empezamos a sentir sin previo aviso emociones ajenas podemos sentirnos muy confundidos. A veces es difícil determinar donde acaban los sentimientos de uno mismo y donde empiezan los de los demás. E incluso si aprendemos a distinguirlo, lo cierto es que cuesta bloquear estas sensaciones para que no nos afecten. Todo esto puede llevarnos a hacer nuestros los problemas de los demás y con ello a sufrir una leve pérdida de identidad. Si sentimos la tristeza de un ser querido, por mucho que sepamos que no es nuestra emoción será casi imposible que ese sentimiento no nos arrastre. La solución en este caso pasa por aprender a bloquear la conexión que se genera, para así evitar saturarnos. Es básico para un empático psíquico, no sólo aprender a cortar estas conexiones emocionales (lo explicamos aquí), sino también entender que por mucho que cueste debemos desvincularnos emocionalmente de las personas con las que conectamos. Y este es un ejercicio puramente mental, se trata de tomar conciencia de que los problemas de los demás, por mucho que nos duelan, son suyos. No deben generarnos ansiedad, noches en vela, no debemos encontrar la solución a toda costa… El impulso de ayudar es muy humano y muy bello, pero no debemos descuidarnos a nosotros en el proceso.
  • Idealización de relaciones. ¿Alguna vez os habéis planteado con quien se suele empatizar psíquicamente de forma más fácil? Obviamente con las personas que queremos. Eso significa, que si nos gusta alguien, lo más natural y normal del mundo si somos empáticos psíquicos es que conectemos con esa persona. Y cuando esto ocurre, lo fundamental es tener claro que NO significa que esa persona sea el amor de nuestra vida, ni nuestro destino, ni nuestra alma gemela. Simplemente empatizamos con ella porqué nos gusta, no hay más, y es normal. Estamos continuamente bombardeados por el concepto de amor romántico, que no hace más que desvirtuar lo que representa de verdad amar a alguien. Idealizar una relación no es sano, y mucho menos si por empatizar psíquicamente con esa persona pensamos que hay algo místico que nos garantiza un amor inmortal. Lo siento si os he bajado de un plumazo de las nubes, pero a mí me habría venido muy bien que alguien me explicara esto.
  • Dolor físico o enfermedad. En casos extremos, al no saber cortar la conexión psíquica, sumado al hecho de no saber aceptar que esos problemas no son nuestros, puede llevarnos a enfermar. No es habitual, pero puede llegar a ocurrir. La tensión, el malestar emocional (propio o ajeno), el estrés… todas esas emociones cuando son abrumadoras y somos incapaces de gestionarlas de forma consciente, acaban manifestándose físicamente. Es la forma que tiene nuestro cuerpo de avisar a nuestra mente de que las cosas no van bien. De que necesitamos calmarnos, relajarnos y bajar el ritmo. Es importante saber escuchar a nuestro cuerpo aunque parece que en estos últimos tiempos cada vez lo hacemos menos.
  • Complejo de “héroe”. Hemos aprendido de la televisión y el cine que cuando tenemos una habilidad fuera de lo común debemos salvar el mundo. Parece que estamos destinados a solucionar los problemas de la gente a nuestro alrededor, porque tenemos un don, y si no lo hacemos somos egoístas y malvados. Bien, aquí discrepo, y bastante. Creo que por mucho que queramos ayudar, en ocasiones no estamos capacitados para ello, porque no dejamos de ser personas como los demás, y también necesitamos aprender y que nos enseñen. Lidiar con las emociones de los demás no es fácil: en la mayoría de los casos si nos sinceramos con la persona pensará que estamos locos o bien se asustará. No tenemos una formación como los psicólogos para gestionar los problemas de la gente. Debemos conocer nuestras limitaciones, y no frustrarnos. A veces sólo con estar ahí y escuchar es suficiente. Y siempre debemos tener claro que son las propias personas quienes tienen la capacidad real de solucionar y arreglar su vida. Podemos echar una mano, pero no podemos pretender rescatar a todos y cada uno de ellos. Esto no es Hollywood.

En fin, como veis se podría resumir todo en: “Cuida de ti mismo, y a partir de ahí, intenta ayudar a cada uno según necesite. Conociendo tus límites y sin perder tu salud mental y física por el camino”. Con los años cada vez voy siendo más práctica, porque me doy cuenta de que hay mucha idealización de todos estos temas esotéricos, cuando creo que deberían ser abordados de una forma más normal, porque cuantos más años pasan y más cosas increíbles vivo, más persona del montón me siento. No somos tan diferentes.

Un abrazo a tod@s.

Isabel.

5 comments on “Riesgos de la empatía psíquicaAdd yours →

  1. percibo el dolor,las necesidades de comer y beber y personalmente la percepción es mucho más fuerte.interesante su escrito saludos.

  2. Muy bueno! Muchas gracias por compartir, hace ya unos dias que se me cruzo la idea de que me esta pasando esto y la verdad q con cada cosa que leo me siento mas y mas identificada.
    En este post la parte de la idealización es lo q mas me impacto, porq en gral ando con un patron de comportamiento en mis relaciones amorosas que tienen que ver con generar una conexion muy intensa con otra persona y pensar que es LA CONEXION. Para despues darme contra todas las paredes y todo termina en “no me pasa lo mismo que a vos” y yo pensaba porquee se repite una y otra vez esta situación.
    Y bueno para mi tiene q ver con esta sensibilidad extra q tengo donde se me suman las emociones y las encuentro incontenibles y las expreso abiertamente y en realidad quizas no sea taaan asi o si.
    Nose pero por lo menos me parace que estoy transitando el camino de entender un poco mas las cosas. Y ademas con el post de como controlarlo me diste una herramienta para poder calmar las aguas cuando se desbordan.
    Gracias!! saludos

  3. perfecto. todo lo que explicas se llega a sentir cuando usas la empatia psiquica. saber los riesgos y posibles problemas siempre ayuda. gracias

    1. Gracias Jose! :D Como hay muy poca información sobre el tema intento recopilar la información que pueda ser de ayuda a otras personas que tengan que pasar por lo mismo que yo. Si se te ocurre algo que me haya dejado házmelo saber! Un saludo!

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