El poder de la vejez

Desde que tenemos uso de razón hay un tema con el que nos bombardean sin cesar: tenemos que evitar todo aquello que nos haga parecer viej@s. Tenemos que darnos cremas antiarrugas, teñirnos el pelo, tomar antioxidantes… en resumen, tenemos que evitar un proceso natural inevitable, el envejecimiento, y de esta forma interiorizamos esa idea sin cuestionarla. Pero deberíamos hacerlo, pues negar la vejez es negarnos a nosotros mismos, y con ello estamos generando un bloqueo en nuestras vidas.

Tal vez os sorprenda que hable de este tema en un blog sobre magia y paganismo, pero como siempre las cosas tienen mayor relación de lo que parece a simple vista. El camino espiritual tiene muchas etapas, es un sinfín de aprendizajes. Uno de ellos, y de hecho creo que el más importante es aprender a aceptarnos a nosotros mism@s. Poco podremos hacer si hay alguna parte de nosotros de la que nos avergonzamos, o a la que tenemos miedo. El trabajo es constante, pues casi siempre que aceptamos una parte de nuestra sombra descubrimos otra.

Evitar la vejez es algo en lo que podemos llegar a invertir mucho tiempo y dinero, dependiendo de la importancia que cada uno quiera darle. Conozco algunas mujeres que tienen verdaderos problemas al respecto: cumplir años les hace caer en depresión, y se gastan fortunas en productos cosméticos o tratamientos antiedad… Y al final acaban generando un bloqueo energético en sus vidas. Y claro, luego pretenden meditar o trabajar energéticamente y no entienden por qué no avanzan, por qué no acaban de conectar con las energías que nos rodean. Y es muy fácil: porque no estamos complet@s, estamos negando el poder que nos da la vejez. Las canas, las arrugas, los kilos de más, las estrías… son los signos físicos de nuestra madurez, símbolo de la sabiduría recogida por el camino. Deberíamos estar orgullos@s de no ser niñ@s en lugar de pretender seguir siéndolo.

La vejez conlleva un empoderamiento muy fuerte si somos capaces de interiorizar los cambios físicos, de aceptarlos. No me malinterpretéis, con esto tampoco quiero decir que haya que dejar de cuidarse: hacer ejercicio, llevar una dieta sana y equilibrada es importante cómo os hemos explicado en algunos posts. Pero no sentirse acomplejad@ por los cambios que sufre nuestro cuerpo es convertir algo que podría ser un problema en una herramienta. Es amarnos tal y cómo somos, y esa es la energía más importante que nos puede proyectar hacia delante.

Así que os invito a disfrutar de vosotr@s mism@s tal y cómo sois, a sentir el poder que ello conlleva, a empoderaros en lugar de avergonzaros. La vida ya tiene suficientes momentos amargos como para que encima nosotros mismos creemos escollos en el camino. Liberaros de ese bombardeo que sufrimos, y descubriréis que se vive mucho mejor. ¿Cómo podéis hacerlo? Pues con pequeños gestos que sirvan para reafirmaros: dejad de teñiros el pelo, dejad de mirar las arrugas como algo malo y sentirlas como marcas de sabiduría. ¿Tenéis unos kilos de más o más celulitis? Renovar vuestra ropa, tirad la vieja que ya no os entra y crear un estilo nuevo que represente vuestro “yo” maduro y con el que os sintáis a gusto (ojo que no quiero incitaros a ser consumistas, pero a veces hace falta cambiar el envoltorio que usamos, pero con cabeza, y si es en tiendas sostenibles mejor que mejor).

¿Qué ganáis con todo esto? Equilibrio mental, emocional y espiritual. Si rompéis un bloqueo en vuestra vida dejáis que la energía fluya, cosas nuevas vendrán y podréis seguir creciendo y desarrollándoos, porque como siempre decimos: todo está conectado.

Un abrazo!

Isabel.

0 comments on “El poder de la vejezAdd yours →

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *