Comer sano puede mejorar nuestra aura

En muchas ocasiones hemos hablado de lo interconectado que está todo: nuestro mundo físico y los Otros planos espirituales. Pero en muchas ocasiones no somos conscientes de hasta que niveles pueden llegar estas conexiones, y el equilibrio tan delicado en el que nos mantenemos.

Hoy quiero contaros una historia que no os vais a creer, pero es cierta, y espero que os ayude a entender un poco mejor cómo funciona esta interconexión que nos rodea. Todo empieza con una llamada de una buena amiga. Según me explicó llevaba una racha muy mala, tanto que estaba preocupada por si alguien estaba haciéndole algún trabajo de magia negra. Había sufrido caídas y lesiones, proyectos que se torcían de un día para otro… Y llevaba un mes así, parecía que misteriosamente todo le salía mal. Me pidió si podía mirar que era lo que le estaba pasando.

Mi amiga no es una persona especialmente supersticiosa, o que en seguida piense que hay fuerzas oscuras en su vida obrando en su contra. Así que pensé que debía ser una situación realmente extraña para que me pidiera algo así. Lo primero que hice fue tranquilizarla: la mayoría de las veces son otros factores los que influyen en nuestras malas rachas, y es raro que alguien invierta tiempo y dinero de forma consciente en estropear todo lo que hacemos.

En cuanto encontré un momento tranquilo practiqué el viaje chamánico para preguntar a mis guías que era lo que le ocurría a mi amiga. Y os puedo asegurar que lo que me contaron me dejó con la boca abierta de sorpresa. Según ellos mi amiga había dejado de comer fruta y de meditar, y ese era el problema. Había dejado de comer fruta, ¿os lo imagináis? ¿Qué tenía que ver eso con la racha de mala suerte? En un primer momento pensé que me estaban tomando el pelo, pero me dieron una explicación:

“Tenemos un escudo psíquico, o aura, o espíritu, que sirve para protegernos de energías negativas, o entidades de bajo nivel vibracional que continuamente nos rodean. En el plano físico, hay muchas de estas energías negativas, a las que somos más vulnerables en momentos de estrés, o de mala alimentación. Los alimentos no sólo nutren el cuerpo físico, también tienen una parte espiritual que alimenta nuestro espíritu”.

Pero “alimentar” el espíritu no funciona igual que alimentar el cuerpo. El aura o escudo psíquico está más fuerte cuanta más variedad de productos naturales comamos. ¿Por qué? A ver si soy capaz de explicarme… Cuando uno empieza a cruzar otros planos, se da cuenta de que plantas, animales y minerales tienen su propio espíritu, su propia energía. Lo que da fuerza a nuestro espíritu, no es tener gran cantidad de una de estas energías, sino tener muchas diferentes. Es la suma de los diversos productos lo que hace crecer nuestro escudo, mientras que si nos limitados a uno o dos productos naturales, nuestro escudo puede ser bastante endeble. También es importante distinguir entre productos naturales (una manzana, una naranja) y productos procesados. Estos últimos están tan adulterados por el proceso industrial que conservan muy poca de esa “energía” inicial que tienen plantas y animales.

Bien, según mis guías, mi amiga necesitaba comer fruta para “subir sus defensas psíquicas”, ya que lo que le había ocurrido es que entre el estrés que tenía, la falta de meditación y la falta de fruta su aura se había debilitado y estaba siendo vulnerable a las energías negativas y entidades que se pasean libremente por nuestro plano. La solución que dieron fue sencilla: “Dile que coma fruta variada, y que medite con el sonido de las olas del mar, que eso a ella le va muy bien, lo entenderá cuando se lo digas”.

Así que llamé a mi amiga… Recuerdo que le dije: “Esto te va a sonar raro, ¿pero ya comes mucha fruta?”. Me dijo que sí. “Ya pero, y en el último mes que has empezado esta racha, ¿estás comiendo fruta?”. La voz de mi amiga se tensó, no podía creerse que yo pudiera saber que precisamente llevaba un mes sin comer fruta por el estrés que tenía… Aunque creo que se asustó más cuando le dije que meditara con el sonido de las olas del mar, porque yo no lo sabía, pero resulta que ese sonido le relaja y siempre se lo pone cuando medita… curiosamente también llevaba un mes sin meditar por el estrés.

¿Queréis saber cómo acaba la historia? Mi amiga empezó a comer fruta de nuevo, retomó sus meditaciones cuando podía, y ese fue el fin de su racha de mala suerte. Si he decidido compartir esta experiencia con vosotr@s, es para ayudaros a entender mejor lo conectados que estamos con todo lo que nos rodea. Vivimos en un equilibrio muy complejo, y que en muchos casos estamos destruyendo con nuestro estilo de vida. Y lo peor es que las víctimas no somos sólo nosotros, sino también nuestro entorno (personas, animales, plantas, entidades…). Somos un equipo, y deberíamos ser conscientes y ayudarnos.

P.D. Este fue el caso particular de mi amiga, ¡no empecéis ahora a comer fruta como loc@s para que se solucionen vuestros problemas! Comer variado sin hacer excesos es saludable y ayudará a nuestra aura a estar fuerte, pero hay otros factores que también influyen: hacer ejercicio, meditar, estar mentalmente centrado… No busquéis nunca una sola causa como responsable de un problema,  casi siempre es una suma de factores. Ya sabéis, está todo interconectado…

Un abrazo!

Isabel.

2 comments on “Comer sano puede mejorar nuestra auraAdd yours →

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *